El 29 de octubre de 2024, un fuerte temporal golpeó Valencia mientras el entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, se encontraba de comilona. La negligente gestión de aquella DANA dejó tras de sí 230 fallecidos y miles de vidas destrozadas por las pérdidas materiales; sin embargo, antes de conocerse que el líder del Partido Popular (PP) valenciano estuvo desaparecido durante horas, su jefe nacional, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que le mantuvo informado en todo momento. La farsa decayó hace varias semanas con la revelación de los WhatsApp entre ambos y, en escasas horas, el líder de la oposición deberá dar explicaciones sobre sus mentiras en sede judicial.

Este viernes, el gestor de Génova 13 comparecerá como testigo ante la jueza de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, que instruye la causa que investiga la cadena de mando y la toma de decisiones durante la catástrofe que, entre otras cosas, vio agravada sus consecuencias por no confinarse a la población y no enviarse el Es Alert hasta las 20:11 horas. Feijóo, ignorando la petición de las asociaciones de familiares de las víctimas, comparecerá por videoconferencia y evitará el paseíllo hasta el juzgado, en el que previsiblemente se habría encontrado con manifestantes.

No es para menos. El máximo responsable del PP, obligado a decir verdad, participará de la causa que mantiene imputada a la ex consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y al ex secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, después de haber estado más de un año defendiendo la actuación del comensal de El Ventorro, inimputable por este juzgado al mantenerse aforado, y manteniéndolo en el poder, entre abrazos en actos públicos y sonoros aplausos proferidos por la caterva conservadora. Un fuego al que la gestión de los mensajes intercambiados con el expresident ha añadido más leña.

El político gallego ha sostenido a Mazón en el poder pese a sus innumerables y siempre falsos cambios de versión y cuando ya se conocía detalles, como que no salió del restaurante hasta las 19:00 horas y no llegó al CECOPI hasta las 20:28 horas. Una actuación arriesgada para sus propios intereses, pero que puede entenderse revisando los mensajes que intercambió aquel día con su subordinado, en los que la preocupación por las víctimas brilla por su ausencia, desplazada por la rentabilidad política que podría extraerse de la catástrofe.

“Yo colaboro con la Justicia”, se llenaba la boca Feijóo, contraponiendo su actuación, elevada al grado de ejemplaridad, con la de Pedro Sánchez y las filas socialistas. Si bien su discurso se resquebrajó cuando la jueza le solicitó que entregase voluntariamente los mensajes que intercambió con Mazón el día de la DANA y el jefe de la oposición, ni corto ni perezoso, facilitó en Nochebuena únicamente los escritos por el expresident, dejando coja la conversación al no presentar sus aportaciones a la misma. Decisión, además, de la que quiso responsabilizar a la Justicia.

Para salir de paso, el gallego aseguró que daría a la jueza la totalidad de mensajes si esta se lo pedía. Ruiz Tobarra se tomó al pie de la letra la oferta y procedió. Solo entonces, después de asegurar que no había cambiado de móvil y minutos después corregirse al apuntar que sí lo había reemplazado, Feijóo facilitó la conversación al completo, pero no a través de un volcado, sino de un acta notarial que no puede certificar su veracidad. Un intercambio de mensajes que expone las mentiras de ambos.

Feijóo y sus mentiras para proteger a Mazón

El Partido Popular y todos sus cuadros nacionales, incluidos Feijóo y Mazón, llevan más de un año intentando culpar al Gobierno central y a Pedro Sánchez de la nefasta gestión de la catástrofe. Los conservadores han atacado al Ejército, a la Confederación Hidrográfica del Júcar, a la AEMET y a toda institución o persona, menos a la Generalitat Valenciana, administración responsable, y a su president. Sin embargo, todos los bulos emitidos a posteriori se los desmintió el propio Mazón a Feijóo aquel 29 de octubre cuando abordaron el punto en el que se encontraba el temporal.

Feijóo aseguro que Mazón le mantuvo informado el día antes de la DANA y durante la catástrofe, pero lo cierto es que el primer mensaje que intercambiaron llegó cuando ya había decenas de muertos, a las 20:08 horas. Primera mentira. Después, el líder del PP se fue a un acto con Ayuso e ignoró una llamada con la que el valenciano quería pedirle el teléfono del presidente de Telefónica, que finalmente tuvo que obtener por otra vía. Mientras, el Ejecutivo central y varios ministros, contrariamente a lo airado por Feijóo, se comunicaban con Mazón. Segunda mentira.

He hablado con Sánchez, Montero y los de defensa e interior para que tengan en prealerta posible efectivos para mañana”, confesaba Mazón a Feijóo. “A través de delegación (de Gobierno) de momento tenemos lo que necesitamos que ahora mismo es la UME”, añadía el expresident, desmontando la farsa montada en los meses posteriores, referida a que los militares no fueron desplegados. Tercera mentira. Más allá, Mazón reconoce conocer la existencia de muertos que ha negado después y Feijóo parece más preocupado por la estética política que por la situación.

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