El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, volvía a ser protagonista del show el pasado domingo coincidiendo con la final del Mundial en la que España se proclamó bicampeona del mundo después de ganar a Argentina.

Mientras todos los ojos estaban puestos en el terreno de juego, el responsable de la Casa Blanca hizo gala de la actitud a la que acostumbra e intentó ser protagonista en varias ocasiones, la más destacada durante el levantamiento del título por parte de la selección.

El magnate salió finalmente en la foto de familia. Sin embargo, no en el primer plano en el que le habría gustado debido a que el capitán español, Rodri, le apartó y esperó a que saliera fuera del equipo para levantar el trofeo al cielo de Nueva York. El propio presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se dirigió también a él tratando de que escapara a la instantánea.

Siempre impredecible

Con más o menos éxito, no es la primera escena que lidera Trump en este sentido. El político republicano es un hombre impredecible que acostumbra a la exageración tanto en las formas como en el tono. Podría decirse que una imagen vale más que mil palabras, pero en el supuesto del máximo dirigente de Estados Unidos, ambas se cuentan por cientos.

Sin ir más lejos, al finalizar la Copa del Mundo 2026, organizada por su país, México y Canadá, cambió el tono desafiante que ha mantenido varias veces con España, a la que ha amenazado incluso con cortar de pleno los acuerdos comerciales a sabiendas de lo complicado que esto sería dado que nuestro país no se encuentra aislado.

Sea como fuere, no es la primera vez, ni será la última, que Trump es noticia por lo que dice o hace. Tanto es así que se ha debatido mucho sobre la salud mental del protagonista de estas líneas.

"Piensan que tienen una misión de salvar el mundo"

ElPlural.com ha querido buscar también una opinión psicológica a los exabruptos de una de las personas más poderosas del plantea. El profesional Diego Figueras nos atiende desde el otro lado del teléfono para dejar claro, antes de todo, que su análisis se basa en un conocimiento generalista sobre este tipo de mentes, destacando que dicha realidad dista mucho de la de alguien que vive el día a día de la persona a la que se alude.

Con este punto de partida aclarado, expone que, siempre a su juicio, los comportamientos de Trump “tienen que ver con rasgo de personalidad narcisista”. “(Este tipo de personas) no solo piensan que ellos tienen que estar ahí porque deben, porque tienen parte de responsabilidad del éxito (en este caso de la organización del Mundial), sino porque entienden que se lo merecen”, refleja

A continuación, relata algo importante, y es que las personalidades más narcisistas “no suelen ir a terapia, solo cuando caen en picado”. “Piensan que determinadas cosas se dan gracias a ellos (…) y además es un pensamiento del cual están muy convencidos. De ahí que Rodri, Infantino… trataran de retirarle y él se negara”.

“Es como que él lo necesita, pero considera además que se lo merece. Es el prototipo de narcisista duro”, explica, definiendo este tipo como “los que mantienen que dan prestigio al resto” y separándolos de los “narcisistas débiles”, que sí tienen un amplio grado de desconfianza.

“No creo que sea el caso de Trump, a menos en este segundo mandato. Creo que realmentee lo cree y se viene arriba (…) Tienen la idea grandiosa de que el mundo es mejor con ellos. Para ellos es lo normal y todos tienen que estar agradecidos”, dice, lo cual explicaría momentos muy concretos también de su carrera política como la defenestración política de algunos asesores.

“Se los quita del medio porque él piensa que están equivocados y no ven cómo él la ‘misión’ que tiene, de salvar el mundo. Creo que lo hacen desde esa posición de omnipotencia”, concluye.

Hablar de la extravagancia de Trump daría para varios artículos, pero si nos centramos en lo estrictamente futbolístico, hace no mucho que hizo lo mismo que el pasado domingo. Fue durante el primer campeonato del mundo de clubes y, en su caso, el damnificado fue el Chelsea, que se impuso al Paris Saint Germain en la campeonato por equipos.

Esta vez, al menos el presidente de EEUU tuvo a bien retirarse un poco antes de levantar el trofeo, aunque fuera insistencia mediante. Los ‘blues’ no corrieron tanta suerte, ya que el magnate posó con ellos en una imagen que también es historia de este deporte.

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