El Gobierno se prepara para desclasificar los informes sobre la crisis de Ceuta con los que empezar a dar respuestas a algunas de las preguntas que quedan abiertas. El presidente Pedro Sánchez lo anunció en el Congreso el pasado jueves, y desde entonces la entrada masiva de migrantes ha adquirido una nueva dimensión.

La jueza María Tardón ha abierto una causa en la Audiencia Nacional, y en su auto avanza que pondrá el foco en los “medios de respuesta” que empleó el Gobierno los días 30 y 31 de julio, cuando 72.000 migrantes cruzaron a Ceuta desde Marruecos, “en relación con la información y alertas de su posible acaecimiento, y la incidencia que estas actuaciones hubieran podido tener en los efectos producidos por esta entrada masiva”.

El Gobierno arrastra la cuestión de si hubo o no alertas previas a la avalancha de migrantes desde el día uno. Fue lo que provocó una división entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el resto del Ejecutivo. La responsable política del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) defendió que esta institución sí advirtió de lo que podría ocurrir, mientras que otros como el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, siguen defendiendo lo contrario.

Sánchez matizó en la Cadena SER y en el Congreso que sí hubo avisos en los días anteriores, pero que estos no alertaban de flujos migratorios ni de un riesgo de entrada masiva que se salieran de la magnitud habitual en esas fechas del año. Esta será la principal cuestión que, en principio, se aclarará con el dossier que prometió el presidente. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes desclasificar informes del CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil fechados entre el 1 de julio, un mes antes de la entrada masiva, y el 1 de agosto, el día después. Su publicación se hará efectiva un día después, previa publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

¿Cómo se trató la alerta del Cenif del 29?

El centro del debate está desde hace una semana en el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional. El cuerpo, además de señalar con imágenes que agentes de la autoridad marroquíes “guiaron” a los migrantes hacia Ceuta, aseguró que emitió el día 29, el anterior a la avalancha, un aviso sobre el “riesgo de entrada masiva” a la ciudad autónoma.

Desde Interior rebajaron el alcance de esa alerta, alegando -al igual que Sánchez- que los parámetros a partir de los que se habla de una entrada como “masiva” son muy inferiores a los que se dieron los días 30 y 31. Comparan un flujo de apenas un centenar de migrantes, que ya pone a las autoridades sobre aviso, con las decenas de miles que cruzaron el espigón del Tarajal durante esos días.

El presidente aseguró que ningún aviso de los días previos permitía anticipar la escala de la crisis. Sin embargo, Tardón avala en su auto que el aviso del Cenif hablaba del “riesgo extremo” y de un escenario de entradas a nado y a través de la valla “de forma coordinada”. El dossier del Gobierno ayudará a entender qué decía exactamente la alerta, cuándo y a quién se envió, y cómo se interpretó ese “riesgo extremo” en Interior.

¿Hubo más avisos?

Además de ese informe del Cenif, hay una cuestión abierta sobre las alertas previas que divide a Moncloa. Defensa asegura que existe un informe del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) que alertaba de una entrada masiva en Ceuta coincidiendo con el Día del Trono, festividad marroquí que se celebra el 30 de julio. Según publicó la Cadena SER, este documento llegó al Ministerio ese mismo día, por lo que el margen para reaccionar a lo que documentaba habría sido de unas pocas horas.

En cualquier caso, el dossier deberá esclarecer la veracidad de ese informe del CIFAS, además de qué sabían el CNI y el resto de cuerpos, cuándo lo conocieron y a quién se lo trasladaron. También permitirá comprobar la versión de Moncloa de que las alertas no permitían calcular la magnitud de la entrada masiva, o si, por el contrario, la suma de estas alertas -aunque por separado no hablaran de un riesgo fuera de lo normal- se salió de los parámetros habituales.

¿El CNI detectó las convocatorias en redes?

De esta manera, se debería aclarar el asunto por el que Robles se desmarca del resto del Gobierno. De hecho, cuando el presidente anunció la desclasificación, el Ministerio aseguró estar conforme y esperar este miércoles con ganas. Defensa cerró filas desde el principio en torno a los servicios de Inteligencia, que tienen pendiente por aclarar también cómo se gestionaron los llamamientos en redes sociales a cruzar a nado la frontera marroquí con Ceuta.

Tardón asume las mismas conclusiones que el Cenif, y habla en su auto de foros activos, al menos desde el día 24; y de un “incremento súbito” en los mensajes el día 28. Los agentes también identifican distintos niveles de movilizadores, organizadores, planificación y dirección; y añaden que el 90% de los teléfonos identificados como dinamizadores tenían prefijo marroquí. Los informes permitirán conocer si el CNI, la Policía u otro cuerpo monitorizó esa actividad en tiempo real, cuándo detectaron el incremento en los mensajes y, al igual que en el resto de cuestiones, si esa información se trasladó a los órganos competentes antes del día 30.

El papel de Marruecos

La otra gran cuestión que rodea a la crisis de Ceuta es el papel de Marruecos en la avalancha de migrantes a la ciudad autónoma. El Gobierno sostiene sus elogios a la colaboración del país vecino en los días posteriores, y asegura -como ha reiterado Marlaska este martes- que no hay pruebas de que sus autoridades participaran. Lo cierto es que en esta postura ya solo está el Ejecutivo, ya que tanto la derecha como los socios coinciden en señalar a Rabat como responsable.

Tardón también da validez a la tesis del Cenif, que rechaza Moncloa, y apunta en su auto a “una clara e indudable gestión favorecedora del proceso desde el territorio del Reino de Marruecos”, si bien no culpa directamente de este papel al régimen de Mohamed VI.

La jueza y los agentes se basan en las “fotografías y vídeos” contenidas en el informe, en las que identifican a agentes de la Gendarmería Real marroquí “guiando” a los migrantes hacia Ceuta. Tardón sitúa a los agentes entre quienes habrían organizado el flujo, pero reserva otros niveles para la planificación y dirección y señala que una operación semejante requiere capacidad de influencia sobre redes sociales, personas vinculadas a las fuerzas de seguridad marroquíes y personas o instituciones capaces de planificarla.

Los informes deberían aclarar si existe inteligencia sobre órdenes, comunicaciones, decisiones administrativas o movimientos institucionales en Marruecos que permitan determinar si la actuación de los agentes fue local, tolerada desde arriba o directamente ordenada. Esto será complicado determinarlo con el dossier que se publica este miércoles, pues su extensión finaliza el día 1 de agosto, y se cree que, de haber informes sobre esta cuestión, se habrían elaborado más adelante.

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