Le conozco bien. Este émulo de Franco (Franquito le llamaban en La Zarzuela en sus años de poder inaguantable), por ejemplo, está presionando ante Mariano Rajoy para que el PP apoye la toma de control del grupo Sacyr/Pemex en Repsol. Algo que sabe poca gente (hay que recordar que la petrolera le nombró consejero hace algún tiempo, asunto por el que percibe una abultada cantidad de dinero que suma a otras entradas) pero que ha llenado de indignación a una buena parte del estado mayor en Génova 13. Eso es algo indigno. ¡Y tanto! Él cree que puede funcionar pilotado sólo y exclusivamente por sus intereses. Que es algo honesto y natural, que va de suyo. Para eso salvó a España. En alguna ocasión me he referido a que hay algún tornillo en su cabeza que necesita imperiosamente riego. ¡Debe hacérselo mirar!

Listas
Si colocó a buena parte de sus amigos en Telefónica, algún inútil de solemnidad como Alfredo Timermans del Olmo (60 millones de pesetas anuales por no dar ni golpe), se ha procurado también –porque necesita tener dentro sus propios peones-colocar a sus últimos talibanes en el Grupo Parlamentario. Sólo de esta forma se puede entender que Rajoy haya aceptado llevar en su lista por Madrid a nombres como Carlos Aragonés o Álvarez de Toledo. El resto lo ha puesto Esperanza Aguirre.

Y si se confirmara la vuelta de la derecha al poder de la Nación intentará copar áreas claves colocando a gentes de su confianza en esos lugares, además, de garantizarse continuar al frente de FAES que no es su fundación particular –pese a lo que pudiera parecer-sino del partido.

Botella, alcaldesa
Desde el punto de vista macro lo sustancial para FAZMATELLA SL es la gran operación política destinada a colocar a Ana Botella en el sillón de alcalde de Madrid. ¡Ni más ni menos! Un fraude electoral en toda la regla porque una superconservadora como Botella no puede representar a una ciudad como la capital. Sabe perfectamente que nunca hubiera sido elegida de haberse presentado ante las urnas para primera regidora de Madrid.

Me decía al respecto un alto dirigente del PP que con esta operación, si finalmente se sustancia que se sustanciará, “el partido ha perdido las próximas elecciones en Madrid”. Bueno, para eso quedan cuatro años.

Lo que preocupa en Génova 13 es si cuando Botella sea investida como alcaldesa va a llamar a su lado a El Bigotes que en esos menesteres de actos, actitos y sainetes demostró ser un genio. ¡Cuánto debe echarle de menos doña Ana en estos momentos!

Agag, el businessman
Se especula también en Génova 13 sobre si cuando Botella tenga el mando en Madrid capital la carrera de Fórmula 1 que actualmente se celebra en Valencia –con un impacto brutal en las menguadas arcas levantinas- podremos contemplarla por las calles de Madrid y de paso su yerno hace más business. Todo se andará, que familia que factura unida se hace más rica. Que no son estos buenos tiempos para la lírica.

Va a ser divertida, en cualquier caso, la llegada al sillón municipal madrileño de la mujer de Aznar. Dará mucho juego, pero mucho. Y los humoristas/guionistas se van a poner las botas. Y los partidos de oposición ya afilan las navajas albaceteñas.

Hay ya apuestas en la oficina central del PP respecto a si en su ya calidad de alcaldesa in péctore organizará la próxima boda de su hijo en los Jerónimos o en el Palacio Real. ¡Se admiten quinielas...!

Lo dicho: del aznarismo al botellismo, ¡qué gran chollo!