Los instrumentos musicales son objetos tan frágiles como la propia música que desprenden. Elementos sujetos a una ajustada afinación, a los que el más leve golpe puede afectar a su sonido. Hay que tratarlos con mimo, no solo en el momento de tañerlos, también cuando son transportados de un lugar a otro.

Valorada en 200.000 euros

Bien lo sabe la intérprete de viola Myrna Herzog. La música brasileña ha tenido una desagradable experiencia en su último viaje. Herzog llevaba varios años girando por todo el mundo ofreciendo concierto con su viola de gamba del siglo XVII. Una instrumento creado por el luthier Edward Lewis, uno de los fabricantes más reputados de la historia, a la altura del más popular Stradivarius. La viola de gamba está valorada en más de 200.000 euros. Herzog viaja a Israel a ofrecer una serie de recitales junto a su querida viola. Cuando se puso en contacto con la línea aérea asegura que fue especialmente insistente con la fragilidad del instrumento y la necesidad de que fuera correctamente depositado en la bodega de carga. La aerolínea le certificó que la viola viajaría con las comodidades de un jeque árabe.

El reto de la restauración

Sin embargo, la realidad fue muy distinta. A la llegada a Tel Aviv, Herzog comprobó cómo el instrumento había sido destrozado. Según sus propias palabras, parecía que un camión le había pasado por encima. Además, la concertista se quejaba amargamente del abandono por parte de los responsables de la compañía. Las imágenes de la viola causan escalofríos. La caja completamente reventada y el mástil separado del cuerpo. Una fotografías que hablan de un intrumento completamente inutilizado. Sin amargo se trata de una pieza única. Por ello el restaurador Shlomo Moyal ha iniciado los trabajos de recuperación del instrumento. Moyal asegura que se enfrenta a un reto apasionante. Reconstruir una pieza única y devolverle la capacidad de generar emociones cuando vuelva a las manos expertas de Herzog.