Sí, sabemos que quizá no esté bien hacerse eco de este tipo de noticias, pero qué queréis, entre tanta información tétrica, a veces está bien echarse unas risas con las cosas que pasan. Y si nada menos que un senador de los Estados Unidos de Norteamérica afirma que el cambio climático está provocado por el calor corporal de los humanos, poco puede haber más divertido.

Más humanos, más calor

Aunque, claro, también tiene su parte preocupante, dado que estamos hablando de una de las personas más poderosas del mundo. El caso es que Scott Wagner que es como se llama el interfecto, sostiene tan peregrina teoría sin ni tan siquiera ruborizarse (aunque tampoco seríamos capaces de notar si se pone rojo, dado el tono rubicundo del señor).

Wagner, senador por el estado de Pensilvania, tiene además datos para apuntalar su pensamiento. “La Tierra vive una explosión demográfica. Cada vez hay más y más humanos y, ya saben, los humanos tienen un cuerpo caliente. Pienso que es de ahí de donde proviene el calentamiento global”, afirmo sin que se le escapara ni una sonrisilla. 

Pero todavía hay más. Wagner apunta otra posible explicación. “La Tierra, en su órbita, se acerca cada vez más  al Sol”. Cabe imaginar la cara de sorpresa de su audiencia sin saber cómo rebatir semejantes majaderías.

Financiado por petroleras

Pero hay una tercera y última explicación para los desvaríos del senador. Pensilvania es un estado con una fuerte dependencia y explotación de los combustibles fósiles, que son la fuente demostrada del calentamiento global. Diferentes compañías relacionadas con estas fuentes de energía han sufragado las campañas al Senado y a gobernador del estado de Wagner, alcanzando la cifra de 200.000 dólares en donaciones

 Finalmente, Scott cayó de la manera más insospechada. Después de llamar “joven e ingenua” a una chica de 18 años que, en un debate abierto, le preguntó por sus controvertidas posturas y la financiación de sus campañas. El vídeo, convertido en viral, unido a sus puntos de vista, se expandieron por todo EEUU y la presión le obligó a presentar la dimisión el pasado mes de junio.