Si la bolsa española arrancaba la semana con un serio batacazo -caída de un 4% el lunes- este martes no solo no remontó, sino que a medida que avanzaba la sesión se confirmaban los peores temores y se perdió la cota psicológica de los 8.000 puntos. A última hora de la mañana se situó en 7.885 en la que ya se configura como la peor semana bursátil en muchos meses.

Peor nivel desde julio de 2013
El Ibex 35 no perdía el nivel de los 8.000 puntos desde julio de 2013, en el que fue uno de los peores años de la crisis junto a 2012. En las seis semanas que llevamos de año la bolsa española ha perdido un 16%. Y no está claro dónde está el suelo. Perder los 7.500 sería retrotraernos a los peores momentos de la crisis.

China, petróleo...
De nuevo la tormenta es global. Cuando en 2008 estalló la crisis de las subprime en Estados Unidos en meses se contagió a Europa mientras en España el PP y sus medios afines convencían a la gente que la culpa era solo de Zapatero. En 2010 cayó Grecia y comenzó la espiral que arrastraría a Portugal, Irlanda, España y posteriormente a Chipre. Cuando Europa aún no ha salido de la crisis, el parón chino amenaza con otra vuelta de tuerca.

China está cambiando de modelo y apostando por el consumo interno, no fabrica como antes porque no vende como antes (Europa y Estados Unidos han pasado crisis severas), pero el problema es que nadie conoce los datos reales del gigante asiático. Ni hay democracia ni hay transparencia, por tanto la falta de información real aumenta el temor.

Si China fabrica menos consume menos petróleo y el precio de éste se desploma. Eso ha arrastrado a las economías de los emergentes (Rusia, Brasil, México, etc) y hasta Arabia Saudí está en recesión. Si los emergentes no ingresan con el petróleo tampoco gastan, así que tenemos la pescadilla que se muerde la cola porque Europa no vende ni coches ni lavadoras, por poner algunos ejemplos.

Y de nuevo Grecia, la banca italiana...
Con este entorno mundial complicado Grecia vuelve a estar en el foco. Tsipras aceptó un tercer rescate humillante y draconiano (elogiado, por cierto, por Pablo Iglesias) y ni los inversores ni los gobiernos europeos tienen claro que lo acabe cumpliendo.

Es un secreto a voces que el sistema financiero italiano tiene graves problemas. España hizo los deberes, primero con el escándalo Banesto y luego con las Cajas, pero ahora tenemos uno de los sistemas financieros más saneados y serios. En Italia no se ha acometido reforma alguna del sistema financiero, como tampoco lo ha hecho Alemania, país donde sus cajas de ahorro siguen como hace 20 años y el Deutsche Bank ha perdido casi 7.000 millones de euros.

El índice de Producción Industrial en Alemania ha caído hasta el 1,7% y si la locomotora de Europa empieza a ir mal, preparémonos los demás.