El ministro giego de Finanzas, Yanis Varoufakis, acaba de anunciar que no pagará los 1.600 millones de euros que Grecia debía abonar al Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de las doce de esta noche. A partir de ahora la crisis griega se complica aún más dado que al no afrontar el pago el país podría entrar oficialmente en 'default' (quiebra). El Gobierno heleno sostenía que para hacer frente al pago debía recibir un préstamo de 1.800 millones de euros del BCE.

Orden judicial
En una situación inédita, Grecia ha amenazado con presentar una orden judicial, no sólo para bloquear la expulsión del país de la moneda única, sino para evitar asfixiar el sistema bancario del país. "El Gobierno griego hará uso de todos sus derechos legales", declaró el ministro de finanzasVaroufakis al diario británico The Daily Telegraph.

"Estamos recibiendo asesoramiento y ciertamente vamos a considerar una medida en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE). Los tratados de la UE no hacen previsión para la salida del euro y nosotros nos negamos a aceptarla. Nuestra participación (en la UE) no es negociable", subrayó el ministro al Daily Telegraph.

Liquidez hasta el referémdum
El Gobierno griego ha convocado para el 5 de julio un referéndum en el que la población debe decidir si acepta las condiciones del rescate. Varufakis ha asegurado que Grecia tiene suficiente liquidez hasta el referéndum pero reconoció que los controles de capital introducidos durante el fin de semana están causando problemas a las compañías.

El ministro señaló el pasado fin de semana que a Grecia se le deben 1.900 millones de euros de los beneficios obtenidos por el BCE en 2014, por lo que pidió que ese dinero sea transferido para cubrir los 1.600 millones de euros que su país le debe pagar al FMI.

También recordó el domingo que "no hay provisiones para abandonar el euro. Una vez dentro, no puedes salir de él. Esto es parte de los tratados de la Unión Europea".