El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso. EFE El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso. EFE



La Troika -los famosos 'hombres de negro' según Montoro- está compuesta por técnicos de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Esta comisión ha 'monitorizado' la economía y la política española desde que Rajoy pidió el rescate bancario, es decir, pidió dinero para rescatar los bancos españoles quebrados. Y seguirán supervisando nuestra economía al menos durante dos años aunque se termine el rescate. Ellos son los que mandan y ahora han concluido el examen a la banca española, un examen con luces y sombras.

Los bancos españoles "vulnerables"
Tal y como había avanzado la Comisión Europea, España dirá adiós el 31 de diciembre al rescate bancario, no recibirá más ayudas de los 43.000 millones de euros que ha recibido y que pagaremos todos los españoles vía déficit. Pero el informe de la Troika deja claro que los bancos españoles no están bien, en palabras textuales el informe dice que la banca "aún es vulnerable" a riesgos "tanto domésticos como internacionales". En definitiva la Troika señala que la banca española ha salido de la UVI, pero ni mucho menos está en forma, ni siquiera es capaz de andar, porque la debilísima recuperación económica española en un contexto de una débil reactivación de la economía europea auguran que habrá problemas.

Solo se dedican a comprar deuda española
El informe de la Troika utiliza un lenguaje técnico y diplomático, pero deja muy claro que los bancos españoles prácticamente solo se dedican a una cosa, a coger dinero prestado del Banco Central Europeo a un interés del 0,5% y con ese dinero comprar deuda española por la que el Estado paga un 4%. Negocio redondo y seguro, pero la troika advierte que "mientras en el corto plazo la compra de deuda pública se ha convertido en una importante fuente de ingresos que han sido de gran ayuda para los bancos, a lo largo afecta negativamente al crédito del sector privado y tiene impacto sobre la recuperación". Lo que los expertos internacionales señalan es que los bancos españoles, y por tanto la economía, se han metido en un círculo vicioso que consiste en que no hay crecimiento porque no hay crédito, no hay crédito porque los bancos están mal y tienen que reducir deuda y sanearse y no se sanean porque no hay crecimiento.

El crédito hundido
La mayor parte de los bancos españoles, en realidad las antiguas cajas, prestaron mucho más dinero del que tenían. Al estallar la crisis muchos de esos créditos se convirtieron en morosos, directamente no se pagaban y los bancos se encontraron con casas, inmuebles y empresas embargadas, pero con un agujero de pérdidas gigantes que obligó a pedir el rescate bancario. Los bancos españoles siguen teniendo un gran agujero en sus balances y esa es una de las razones por las que no conceden créditos. Para mejorar su solvencia necesitan reducir la cartera de créditos, el dinero que los propios bancos deben a otros bancos. Pero además la banca señala que tampoco hay proyectos solventes ni de inversión, algo que también constata la Troika. El crédito en España ha caído hasta tasas del 11% y eso significa que el grifo está cerrado. Además señala que el grifo del crédito seguirá cerrado como mínimo dos años más, tocará fondo el año que viene y repuntará ligeramente a finales de 2015, pero seguirá cerrado para pequeñas y medianas empresas y la tasa de morosidad seguirá altísima, en un 12%.

Deberes pendientes
La Troika recuerda al Gobierno que tiene que terminar unos cuantos deberes pendientes, como la tramitación parlamentaria de la Ley de Cajas y la normativa sobre la supervisión del Banco de España. Pero el toque de atención más serio para el Gobierno es el que se refiere al 'banco malo', la Sareb, que gestiona los activos inmobiliarios tóxicos. La Troika considera que el plan de negocios de la Sareb es "demasiado optimista”, porque los precios inmobiliarios han caído un 43% y que aún pueden caer más.