Las subastas son un procedimiento de venta en competencia directa y (normalmente) pública, en el que los interesados por un determinado bien o servicio presentan sus ofertas o pujas, es decir, el dinero que están dispuestos a pagar por el objeto de la subasta. El vendedor marca un precio de salida, por debajo del que se rechaza cualquier puja, y al final de la subasta acepta la oferta del comprador que ha presentado la opción más competitiva. En la actualidad, existen subastas de todo tipo, desde arte hasta artículos de segunda mano. Pero las más conocidas son las celebradas por la Administración o las subastas de la Agencia Tributaria, en las que se ponen a la venta todos los bienes embargados a sus deudores: coches, pisos, participaciones en empresas…

Ejemplo:

La subasta del medicamento es un modo de ahorro del Gobierno andaluz para que los llamados principios activos resulten más baratos al ciudadano. Y para ello convoca una subasta pública a la que concurren libremente los laboratorios farmacéuticos”.

 

Tipos de subasta

  • Subasta inglesa. En ella, el sistema de pujas es ascendente. Es decir, los compradores van presentando a viva voz sus ofertas por el bien en cuestión, superando las pujas de sus contendientes. Cuando una propuesta no es superada por el resto, se convierte en la puja ganadora. Este tipo de subastas es, normalmente, transparente y abierto: vendedor y compradores ven y conocen todas las ofertas en disputa.
  • Subasta holandesa. También se la conoce como descendente porque, en ella, el subastador marca un precio de salida y la cantidad mínima a la que está dispuesto a vender el bien o servicio (o precio de reserva). A partir de ahí, la puja va disminuyendo hasta que los compradores deciden pararla en alguno de los costes anunciados. Es un tipo de subasta más rápido que el sistema inglés porque los postores no presentan sus ofertas (tampoco conocen las decisiones del resto).  
  • Subasta española. Es el tipo que utiliza la Administración para emitir letras del Tesoro y que se caracteriza por ser una subasta holandesa modificada. Es decir, mezcla elementos de las pujas de precio único con las de precio múltiple, ordenando de menor a mayor todas las propuestas competitivas por encima del precio mínimo.

Ejemplo:

“A pesar de que la subasta del Tesoro celebrada hoy cubre todas las necesidades de financiación para 2012 (del que quedan apenas dos meses), la prima de riesgo se ha disparado hasta los 450 puntos, nivel que no alcanzaba desde el pasado 28 de septiembre”.

  • Subasta a sobre cerrado. En ella, los compradores introducen su puja en un sobre cerrado sin conocer las propuestas del resto. El adjudicador venderá el bien o servicio a la oferta más alta.
  • El Banco de España también diferencia entre subasta a tipo de interés fijo, en la que el tipo de interés viene establecido con antelación, de manera que los compradores pueden solicitar el volumen de liquidez necesario; o subasta a tipo de interés variable, en la que los inversores pujan tanto por el tipo de interés como por la liquidez que desean obtener del banco central.