Se trata de un instrumento financiero cuyo precio depende, en gran medida, de las fluctuaciones en el mercado de otro activo, el subyacente. Los inversores que adquieren derivados financieros, en realidad, están apostando por el devenir de los activos subyacentes (tipos de interés, tipos interbancarios, índices…) de los que dependen los primeros.

Características de los derivados financieros

  • Uno de los principales rasgos que definen los instrumentos financieros derivados es el carácter de apalancamiento. Esto quiere decir que el inversor, a la hora de adquirir estos activos, no necesita hacer un gran desembolso. Sin embargo, en el futuro, negociará con los activos subyacentes, de manera que las ganancias o las pérdidas serán notablemente mayores. 

Apalancar es “Levantar, mover algo con la ayuda de una palanca” (RAE). El apalancamiento financiero permite “levantar” la cantidad de la que se puede beneficiar el inversor, mediante la adquisición de un activo derivado con un valor inferior al subyacente del que depende. 

  • Los derivados, además, suelen liquidarse a plazo (en el futuro)

¿Qué es un subyacente?

Es el activo en el que se basa un instrumento financiero derivado concreto. Es decir, es el objeto verdadero del intercambio: cuando un inversor adquiere un derivado, en realidad, está obteniendo un derecho futuro de sacar partido al subyacente o activo de referencia. Pueden ser tipos, índices o créditos y son los que aportan el valor real a los derivados en cualquiera de sus formas. 

Tipos de productos derivados financieros

  • Futuros y opciones. Son los más comunes y bastante parecidos, puesto que constituyen una especie de promesa en la que una de las partes se compromete a comprar y la otra a vender un activo concreto, en un tiempo y a un precio determinado de antemano. Se diferencian en que, mientras que con los futuros no se necesita ningún pago inicial, las opciones obligan a pagar una prima en el momento de la contratación.  
  • Swap (permuta de intereses). Es un pacto para el intercambio de flujos (compra/venta) de derechos en la misma o en distinta moneda. Constituye un contrato que satisface las necesidades de las dos partes de la negociación y no se firma en mercados organizados, por lo que son más flexibles.

Ejemplo: 

“Contabilizó de forma incorrecta un contrato de permuta financiera -SWAP-, ocultando la existencia de opciones de compra incluso al auditor".

  • Warrant. Adquisición de un derecho de compra o venta de un activo. 

Ejemplo: 

“En un depósito referenciado a la acción de Banco Santander, ésta será el activo subyacente y su evolución marcará la rentabilidad final que el cliente podrá ganar”.