En los casos leves de coronavirus, puedes recibir atención domiciliaria, en el caso de que no padezcas ningún tipo de enfermedad de riesgo o no convivas con personas con factores de riesgo, según ha publicado en un documento el Ministerio de Sanidad.

Este protocolo está coordinado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad y cuenta con la participación de distintas sociedades médicas: el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y el Consejo General de Enfermería.

Si es inviable ingresar en el hospital por la limitación de camas o por la situación epidemiológica, la mejor opción es quedar recluido en casa. La organización de la atención domiciliaria será establecida por las comunidades autónomas de acuerdo a sus niveles asistenciales conjuntamente con salud pública. El personal sanitario que asista a estas personas en casa deberá llevar un equipo de protección individual que tendrá que desechar una vez lleguen al centro de salud correspondiente.

¿Qué hacemos con los residuos?

El protocolo explica que es necesario lavar la ropa personal, de cama, toallas de los enfermos con jabones o detergentes habituales a 60-90 grados centígrados y dejar que se seque completamente. Esta ropa deberá colocarse en una bolsa con cierre hermético hasta el momento de lavarla y hay que evitar sacudirla antes.

La bolsa con los residuos podrá descartarse con el resto de los desechos domésticos siempre que estén introducidos en una bolsa cerrada herméticamente. Los cubiertos, vasos, platos y demás utensilios reutilizables se lavarán con agua caliente y jabón o preferiblemente en el lavavajillas. Tras el contacto con los residuos siempre se deberá realizar higiene de manos.

Las superficies que se tocan con frecuencia, el baño y el inodoro se deben limpiar con material desechable y desinfectarlos diariamente con un producto que contenga lejía (1 parte de lejía y 99 partes de agua) preparado el mismo día que se va a utilizar. La persona deberá protegerse con mascarilla y guantes.

Una serie de medidas que sirven para personas que no presentan síntomas o son leves y que cuyo aislamiento domiciliario puede permite descongestionar los centros hospitalarios ante una epidemia como la del coronavirus.

¿Qué casos pueden recibir atención domiciliaria?

Aquellas personas que no presenten factores de vulnerabilidad previos como enfermedades crónicas, alteración del sistema inmunitario, embarazo o edad avanzada. También podrán recibir atención domiciliaria aquellas personas que no presenten criterios de gravedad como síntomas respiratorios, síntomas gastrointestinales (vómitos o diarrea) o síntomas neurológicos como confusión o letargia.

Requisitos mínimos

El Ministerio de Sanidad ha establecido una serie de requisitos mínimos como, por ejemplo, que la vivienda disponga de una buena ventilación que pueda ser dedicada de forma específica para el aislamiento del caso, con posibilidad de designar un baño exclusivo para la persona contagiada.

También es necesario disponer de un teléfono que garantice la comunicación permanente con el personal sanitario.

¿Cómo debe ser el lugar de aislamiento?

Aunque el documento expuesto por Sanidad contempla que en la habitación se garantice una distancia mínima de dos metros con el resto de habitantes, los expertos insisten en una estancia de uso individual. Deben tener una ventilación adecuada directa a la calle.

Los utensilios de aseo, deben ser de uso personal, mientras que las toallas hay que cambiarlas de forma asidua. En la propia habitación, se colocará un cubo de basura con tapa de apertura de pedal y una bolsa de plástico que cierra herméticamente para los residuos.

Protección de los otros habitantes de la casa

Para garantizar la protección de otros habitantes de la casa, el paciente debe permanecer aislado y con la puerta cerrada. En el caso de salir de la habitación, se debe usar mascarilla y lavarse las manos al salir de ella. Durante el periodo de aislamiento, la persona contagiada no deberá recibir visitas durante el periodo de aislamiento y se recomienda disponer de un registro de entrada y salida diario de personas que tengan que acceder a la habitación.

El paciente deberá comunicarse por el teléfono móvil o por un intercomunicador con el resto de familiares. El protocolo de Sanidad establece que se informará a los miembros de la familia y convivientes de que, si el paciente es un caso en investigación y se convierte en un caso confirmado, serán considerados contactos.

Todos ellos realizarán autovigilancia ante la aparición de síntomas de infección respiratoria aguda como fiebre, tos, dolor de gargante, dificultad para respirar, y consultarán con los servicios de salud si éstos aparecieran.

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