Es verdad que en España hemos vivido un subcapítulo de lo ocurrido en Hungría con la operadora de cámara que decidió zancadillear a un padre que llevaba en brazos a su hijo, después de patear a otros dos refugiados sirios. Lo de aquí es el conocido episodio protagonizado por una editora de los informativos matinales de TVE y su incomprensible intento de justificación de la agresión ocurrida en aquel país.

Sin embargo, lo más importante no es esto, sino la situación en la que se encuentran los protagonistas de la noticia. La propia Petra Lázsló pidió perdón por sus actos, negando en todo momento que una ideología ultra anide en su cabeza. La respuesta la ha tenido de otro de los hijos del hombre al que zacadilleó, también en forma de misiva que publica hoy El Mundo.

¿Por qué este odio?
Porque sí. Llegados a estas alturas son muy pocos los que se creen la ausencia de ideología neonazi en este episodio. La carta de Almuhamad Abdullmhseen comienza con un '¿Por qué tanto odio, Petra?', quizás en referencia a ese disloque mental que lleva a algunos a adorar según qué patrones políticos.

“Cuando vi lo que hiciste estaba, estábamos, profundamente conmocionados. Fue una cosa tan terrible que no se puede describir con palabras. Lo que sé es que no pudimos dormir durante toda la noche. Mi padre sólo corría con mi hermano en brazos”. A continuación, como si tuviera a Petra frente a su cara, le describe quién es la persona a la que humilló de tal manera. Su padre es Osama Abdul Mohsen y tiene cuatro hijos.

Sin fotos
Se da la circunstancia de que Almuhamad no estaba con su progenitor cuando ocurrieron los hechos. Él se encuentra en Turquía. Allí llegaron hace más de un año escapando del conflicto. “¿Qué quiere que le cuente de nuestras vidas? No somos ricos ni pobres. Somos una familia de clase media que ha huido de Siria por la guerra. Nos fuimos tan rápido que apenas tengo fotos, porque salimos de allí desplazados y no cogimos todas nuestras cosas”, indica en la carta.

Precisamente, su padre, un entrenador de fútbol en su país de origen, decide dar un paso más y dejar Turquía “angustiado por nuestra situación económica”. Con él se llevó a otro de sus hijos, Zaid, a quien llevaba en brazos cuando fue zancadilleado.

La Europa de los derechos
“Cuando decidió huir a Europa -asegura Almuhamad en su carta- pensábamos que los principios de los Derechos Humanos no permiten que nadie ataque a un padre que sólo sostiene a su hijo. Esperemos que este tipo de ataque racista no se permita más. Al ver caer a mi padre y mi hermano, sentí un dolor muy profundo. ¿Por qué ese odio, Petra?”, concluye.

Es la pregunta que muchos se hacen puesto que es muy difícil justificar la acción de alguien que decide tirar al suelo a un padre que lleva a su hijo en brazos. Por cierto, según revela Almuhamad en la misiva que publica El Mundo su deseo es venir a España, por aquello del fútbol.