Este sábado la revista satírica Mongolia emitía desde Twitter la presunta declaración de la infanta Cristina ante el juez Castro como si estuvieran filtrando sus palabras desde el interior del juzgado de Palma. Presunta porque todo fue una recreación en clave de humor, como han explicado los propios protagonistas, pero eso no evitó que los diálogos ficticios de la infanta –con las apostillas sardónicas de los redactores de la revista incluidas– sonaran creíbles a muchos medios –entre los que se incluye ELPLURAL.COM- que picaron al entender que se estaba produciendo una filtración en directo.

 

Las filtraciones, aunque no existan, clavo ardiendo para atacar al juez
El problema es que no todos los periodistas se tomaron la broma de la misma manera y algunos han intentado aprovecharla para arremeter contra el juez Castro culpándole de supuestas filtraciones generalizadas. Así ocurrió en 13TV con Montse Suárez y Hermann Tertsch, la primera para alertar de que Mongolia retransmitió la declaración “en tiempo real” y el segundo para rubricar la denuncia llamando “exterrorista” al editor de ese medio.



No hay que olvidar que otro tertuliano de 13TV, Miguel Ángel Rodríguez –exportavoz de José María Aznar- utilizó la difusión del vídeo real de la infanta declarando para llamar “tonto” al juez Castro y pedir su dimisión. Y hace unos meses también el propio Tertsch arremetió contra el juez Silva porque las filtraciones de los correos profesionales de Blesa en Caja Madrid dejaban en muy mal lugar a Aznar.

Contenido satírico con base en declaraciones previsibles
ELPLURAL.COM ha hablado con Gonzalo Boye, el editor de la revista que ha originado el revuelo, que ha explicado que el guión de la declaración de la infanta lo escribió para un espacio en clave satírica de la realidad, Mongolia Directo, que ya habían desarrollado en otras ocasiones: “El guión lo hice como me imaginaba que sería el interrogatorio. ¿Que habremos acertado? Algunas partes de la declaración eran previsibles”.

“Algunos periodistas insisten en que estábamos allí”
Boye atribuye a los “momentos de tensión” que se vivía en esas horas en los medios el hecho de que se pudiera tomar por cierta su retransmisión online, pero matiza que “ha habido periodistas que se lo han tomado con humor y otros que insisten en que estábamos allí”. “Pues que acudan al juez, no estábamos ni en Palma… y el guión de hecho lo envié el viernes por email”, apunta.

No consentirán que se les utilice contra el juez Castro
El editor de Mongolia bromea con los paralelismos entre la recreación de la declaración de la infanta de su revista y aquel famoso episodio radiofónico de La guerra de los mundos ejecutada por Orson Welles en el que algunos oyentes creyeron que se estaba produciendo una invasión extraterrestre. Y deja claro que no van a permitir que se les utilice para acosar o “desprestigiar” a Castro, un juez “valiente” que está llevando el caso con muchas presiones en contra.

Ante Tertsch, sobriedad
En cuanto a las críticas por su pasado, Boyé recuerda que es público y que lo que periodistas como Tertsch no le perdonan es que “llevo una vida muy sobria”.