El diario británico The Independent recogía este lunes unos comentarios del primer ministro británico, David Cameron, amenazantes contra los servicios telefónicos de mensajería que transmiten encriptados. Su argumento es éste: "¿Queremos  permitir en nuestro país medios de comunicación entre la gente que (...) nosotros no podemos descifrar?". La respuesta que él da, parece ser no.

Planes para hacerse con más poderes de vigilancia
Es la batalla de siempre, entre seguridad y libertad, que los partidarios de primar aquella sobre ésta, han perdido poco tiempo en sacar a la superficie tras el ataque de los yihadistas contra el semanario Charlie Hebdo. Gente entre la que desde luego están los conservadores británicos que lidera Cameron.



El diario británico, ante las palabras de su premier ha tenido pocas dudas de lo que pretenden los conservadores: "David Cameron podría bloquear WhatsApp y Snapchat si vence en las próximas elecciones, como parte de sus planes para hacerse con más poderes de vigilancia", escribe el periódico.

Acabar o negociar con los servicios de mensajería encriptados
"El primer ministro -sigue la información de The Independent-  podría prohibir el uso de métodos de comunicación que no puedan ser leídos por los servicios de seguridad ni en el caso de que exista una orden judicial. Esto incluiría populares aplicaciones de chat y mensajería social que encriptan su información, como es el caso de Whatsapp".

Pero el diario recuerda que también el iMessage y FaceTime de Apple, así como Telegram o Snapchat, crecientemente popular entre los adolescentes, utilizan información encriptada, y podrían ser igualmente prohibidas mientras se mantengan 'oscuras' a los servicios de policiales y de espionaje.

¿Forzar una negociación con las empresas de mensajería?
Como recuerdan en The Independent, Whatsapp ya hizo público compromiso de mantener la encriptación de sus servicios cuando el asunto saltó a la luz a causa de la revelaciones de Snowden sobre los controles que la NSA realizaba sobre las comunicaciones de ciudadanos e incluso políticos y diplomáticos.

Igualmente, recuerda que los grupos defensores de la privacidad han criticado repetidamente los límites a la privacidad, y han recordado que, por ejemplo, en países donde la libertad está muy condicionada por el poder, la gente oprimida usa estos medios para comunicarse de una manera más segura. Quizás lo que busquen las autoridades es forzar así una negociación con las compañías para que les den acceso a sus encriptaciones, apuntan alguno de los lectores en los comentarios que acompañan a la noticia.