Ya sea por la dureza de las críticas que emite en su libro, o por la pérdida constante de su influencia (con su programa matutino en esRadio no ha llegado a alcanzar ni de lejos la audiencia que cosechaba en la cadena COPE), Losantos se vio obligado a presentar su libro en la más absoluta soledad. De hecho, tan solo algunos de sus compañeros y empleados de Libertad Digital, grupo que preside junto a Alberto Recarte, le acompañaron en el acto que se celebró en un céntrico y elitista hotel de la capital.

Ni siquiera Aguirre
Atrás quedaron los años en los que Federico Jiménez Losantos lograba congregar en cada uno de los actos que organizaba a los principales dirigentes del Partido Popular y a numerosos representantes de la caverna mediática. Y es que ni si quiera Esperanza Aguirre, pese a ser la política que más piropos y cariño recibe a diario por parte del polémico locutor, acudió a la presentación de su libro.

 Seguidores de avanzada edad
Aparte de la de Aguirre llamó enormemente la atención la ausencia de personalidades que siempre solían respaldar en este tipo de eventos al ex de la COPE como Ángel Acebes, José María Álvarez del Manzano, María San Gil, Pedro J. Ramírez o Francisco José Alcaraz. En su lugar, al acto acudieron decenas de seguidores del periodista que, en su gran mayoría, superaban con creces la edad de jubilación.



Devoción hacía el líder
Como era previsible, antes de que Jiménez Losantos tomase la palabra, sus compañeros de parrilla César Vidal y Luis Herrero pronunciaron unos breves discursos en los que básicamente se limitaron a ensalzar la obra editada por La Esfera de los libros y a elogiar la figura de su líder. Porque si algo no se puede negar es que los ayer presentes en el evento trataron a Losantos como si el locutor fuese una especie de ser mesiánico. Como si de un caudillo se tratara, cada chascarillo que pronunció fue enormente celebrado por los asistentes y cada una de sus ocurrencias fue fuertemente aplaudida por sus seguidores.

“No hay nadie del poder”
Pero la devoción de sus seguidores no sirvió para templar la desilusión de Jiménez Losantos y sus compañeros de emisora ante la ausencia de dirigentes políticos. De hecho, Luis Herrero llegó a afirmar literalmente lo siguiente: “Veo a gente estupenda, guapísima, pero no descubro el más leve parentesco con ninguna de las ramas del poder. No hay nadie. Sólo estamos gente de bien”.

Ataques al Rey
Por su parte, Losantos centró su intervención en repasar algunos de los capítulos más llamativos del libro y en lanzar algún que otro dardo envenenado al Rey, Don Juan Carlos I, al que acusó de haber sido uno de los mandatarios que en el período de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha “querido cambiar el régimen” a “espaldas de la nación” y apoyándose en lo sucedido el 11 de marzo de 2004.

La memoria histórica
Sin embargo, según Losantos, “el régimen nacido del 11-M y que culminaba en la mamarrachada de la memoria historia, firmada por el mismo Rey al que deslegitima”, finalmente ha fracasado en España.