El Plan Vive de la Comunidad de Madrid, política estrella impulsada por Isabel Díaz Ayuso para impulsar alquileres asequibles, supera ya los cinco años de edad y, desde su anuncio, no ha hecho más que generar problemas, razón por la que gran parte de sus promociones no consiguen habitarse y el Gobierno está recurriendo a inmobiliarias de lujo o plataformas como idealista. Sin embargo, de todas las localizaciones agraciadas con los chapuceros inmuebles quizá la que se lleva la palma es San Sebastián de los Reyes.
La última de las problemáticas que ha afectado a las viviendas integradas en el lote 3 del plan, bautizado como Convive Madrid, es quizá el mejor resumen de lo que sufren los vecinos desde hace años: los trateros de los edificios inundados de aguas fecales. Residuos, malos olores, suciedad y un evidente riesgo para la salud de los vecinos, quienes han tenido que hacerse cargo de la limpieza, son solo algunas de las consecuencias sufridas por este episodio. Sin embargo, este es solo un capítulo más de una película de terror que arrancó hace años.
La publicación del pliego de condiciones, encarando el final de 2023, ya generó polémica por los precios tan elevados de unas supuestas viviendas asequibles. Inmuebles que superaban casi todos holgadamente los 1.000 euros mensuales de renta, rozando los más baratos (menos de 50m2 y una habitación) los 900 euros, a los que se sumaban gastos que habitualmente asumen los caseros (IBI, tasa de basuras o comunidad), muy elevados por incluir las urbanizaciones piscina, solárium, garaje, portero 24 horas, gimnasio, jardinería y demás añadidos.
Servicios que se antojan innecesarios si su inclusión supone disparar alquileres supuestamente asequibles. Cabe destacar, además, que muchos de ellos siguen sin estar disponibles o no funcionan adecuadamente, pese a que los vecinos los pagan. Si bien cumplían el objetivo, que no parecía otro que el de elevar la renta mínima exigida para acceder a las viviendas. Los ingresos mínimos netos para poder acceder a la vivienda más barata de la promoción se ubicaban en los 2.350 euros (28.173 anuales), debido a la exigencia de 7,5 veces el IPREM.
Viviendas ilegales
Más allá de la evidente intención de levantar viviendas públicas para rentas que están muy lejos de pertenecer a los estratos más pobres de la población madrileña, lo peor estaba por llegar a San Sebastián de los Reyes. El 31 de mayo de 2024, ElPlural.com revelaba en exclusiva que la promoción se había construido ilegalmente sobre el cauce del Arroyo de la Dehesa, ubicado en el barrio de Tempranales. “No será posible legalizar viviendas que se encuentran ocupando un cauce, dado que se trata de dominio público hidráulico", trasladaba la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
Las empresas privadas concesionarias del proyecto, desde la gestora hasta la constructora, habían sido advertidas en fase inicial de que el terreno es de dominio público hidráulico; es decir, estatal y dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, responsable de las diferentes cuencas. 150 de las 488 viviendas de la promoción vulneran la Ley de Aguas, que establece que no puede invadirse, ocuparse o extraer áridos de los cauces sin la correspondiente autorización, a cargo de la CHT. La “demolición” de las viviendas llegó a plantearse, pero finalmente todo se solventó con el establecimiento de una multa.
Desperfectos y abandonos
El tiempo ha seguido pasando y los vecinos del Plan Vive de San Sebastián de los Reyes no han parado de encontrarse desperfectos, obras inacabadas y, en definitiva, una construcción cutre y que parece haberse levantado con materiales baratos. Ni comunidad, ni constructora, ni comercializadora, ni gestora se han responsables y los vecinos viven día a día con la incertidumbre de cuál será el próximo problema que se van a encontrar. Por todo ello, en la localidad del norte de Madrid muchos han optado por abandonar sus pisos y se han encontrado con sobrecostes e impagos en la devolución de la fianza.
Un fracaso evidente que ha llevado a la Comunidad y sus empresas concesionarias a buscar múltiples alternativas para dar salidas a los pisos. La publicación en la plataforma Idealista de los alquileres ha sido alguno de los abordajes, aunque más sorprendente fue el rebranding (cambio o rediseño de marca) para convertir el Plan Vive, bautizado en este lote como Convive, en Park View Madrid. Una página web que ofertas las viviendas como si fuesen parte de una promoción privada de libre acceso, ocultando que son públicas y es necesario cumplir unos requisitos.
Esta estrategia se conoce en marketing como landing page, figura que busca captar la atención del usuario y guiarlo de forma más sencilla al mismo punto al que podrían acceder a través de otro canal. Pero más allá de su naturaleza, tras ella se oculta una clara desesperación por dar salida a unas viviendas públicas. Otra muestra de esto fue recurrir a Engel & Völkers, empresa presente en más de 35 países y centrada en “inmuebles residenciales y comerciales de alta gama”.
“Una marca global en el sector premium”, presume la compañía, que se ha limitado a publicar un anuncio camuflado con el título de “Obra nueva 3 dormitorios en San Sebastián de los Reyes”, pero que en su interior incluye fotografías de la propia promoción de la Comunidad y una descripción del anuncio similar al pliego de condiciones. Ni asequible, ni de altas calidades, ni siquiera habitado. Eso es el Plan Vive cinco años después y en San Sebastián de los Reyes lo saben bien.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover