El empeño del Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida por instalar el mega cantón de limpieza en el corazón del barrio de Montecarmelo, suprimiendo el que era el pulmón verde de la zona y ubicándolo entre colegios, ha escalado a tal punto que los vecinos del barrio han presentado un decálogo en el que recogen los argumentos que durante este tiempo ha defendido el consistorio y que, según reclaman los afectados, carecen de veracidad.

De esta forma, tanto la Asociación Vecinal de Montecarmelo como la Plataforma No al Cantón de Montecarmelo, que ponen voz a los 20.000 vecinos del barrio, se plantan ante las “numerosas mentiras” que llevan vertiendo desde hace cerca de tres años tanto el regidor, como el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Borja Carabante, y el concejal presidente del distrito Fuencarral-El Pardo, José Antonio Martínez-Páramo. A razón, además, de los “insultos” proferidos este jueves por el alcalde contra los representantes vecinales, Montecarmelo exige la dimisión de los tres responsables, a quienes se refieren como “el trío de la basura”, por actuar contra los intereses de miles de ciudadanos y “atacar e insultar a los ciudadanos a quienes están llamados a servir”. Por ello, exigen también disculpas de su parte “por llevar engañándolos tres y además, insultarles”.

Para dar forma a estas exigencias, los vecinos insisten en los documentos defendidos y presentados en los últimos años que evidencian la oposición vecinal, demostrada hasta en siete manifestaciones masivas, así como con las 14.000 firmas para pedir la reubicación de la “megainstalación” de basura a suelo industrial y que toda la zona sea recalificada como zona verde. Algo que consideran “lógico”, no solo porque corresponde con su función real, sino porque se trata de la puerta de entrada al parque natural de la Cuenca Alta del Manzanares y cercana al Camino de Santiago.

Al hilo de todo ello, los vecinos de Montecarmelo subrayan que las supuestas “renuncias” de las que informó Martínez-Páramo en el último pleno del distrito en nombre de Almeida son un “anuncio fake”. Así, recuerdan que el día posterior a dicho pleno, tanto el alcalde como Carabante volvieron a defender que las obras en el terreno de 14.000 metros cuadrados vallados son instalaciones para 30 operarios de limpieza. Sin embargo, los afectados por las obras recuerdan que el proyecto de la central industrial ya preveía unos vestuarios a los que destinaba 300 metros cuadrados. “Si fuera verdad, ¿por qué votaron NO a paralizar las obras los vocales del PP en el Pleno del Distrito de Fuencarral-El Pardo inmediatamente después del anuncio fake? ¿Por qué no han retirado el recurso judicial contra la sentencia que declara nula la construcción de la central industrial precisamente por ser industrial y no tener el preceptivo estudio de impacto ambiental? ¿Por qué no han sacado a licitación un nuevo proyecto, como exige la ley ante cualquier cambio sustancial?”, cuestionan.

Por todo ello, desde la plataforma de afectados recuerdan al consistorio que tiene el deber de cumplir su contrato con Urbaser, “salvo que modifiquen toda la tramitación administrativa que llevaría muchos meses, para que lo es un parque de maquinaria, el aprobado y adjudicado, se convierta ahora en cantón auxiliar: licitación, adjudicación, contrato, proyecto de ejecución y presupuesto”. “No se puede proyectar un chalet con piscina y decidir renunciar a la piscina sin realizar un nuevo proyecto, como pretendió hacer creer el concejal Páramo en el pleno del distrito. Los pliegos exigen un parque de maquinaria y un Selur para atender a todo el noroeste de Madrid y el equipo de Almeida no ha presentado siquiera ubicación alternativa, además de haberse negado siempre a trasladarlo al polígono industrial a escasos 2 kilómetros de distancia de donde ellos siempre han defendido que era la ubicación ideal”, denuncian los vecinos.

Con todo, recuerdan que, pese a que Carabante se comprometió por escrito en la campaña electoral de hace tres años a reubicar los proyectos del parque de maquinaria y Selur, el consistorio decidió “unilateralmente” su ubicación actual “en contra de las asociaciones vecinales de la zona a la que va a servir”. “También se comprometió ante las cámaras de televisión a reubicar estos proyectos industriales en consenso con la oposición, y todos los partidos de la oposición no han hecho otra cosa sino apoyar las reivindicaciones de los vecinos en todo este tiempo”, recuerda. Por todo ello, Montecarmelo se planta de nuevo ante unos “ataques y mentiras” del Ayuntamiento de Almeida que califican de “inadmisibles”.

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