El miércoles pasado una noticia ocupaba los medios de comunicación en relación con el cantón de Montecarmelo: el Ayuntamiento de Madrid renunciaba al proyecto faraónico del Servicio Especial de Limpieza Urgente (SELUR). Concretamente, el Consistorio de José Luis Martínez-Almeida confirmaba que dejarían a un lado el proyecto y lo reducirían lo máximo posible; a un vestuario para 30 operarios, mientras que el resto de la superficie se destinará a zonas verdes.
Sin embargo, los detractores del megacantón, que recientemente consiguieron que la propuesta de Cibeles llegara a Europa, mantienen que están ante una farsa, y explican a ElPlural.com por qué. “Después de dos años y medio diciendo que no era industrial, que no requería informe de impacto ambiental y demás, ahora reconocen que han estado mintiendo todo este tiempo”, lamenta Vicente Sánchez, portavoz de la Asociación de Vecinos de Montecarmelo. Y explica dónde está la “trampa”.
“Pretenden que aceptemos que construyan toda la instalación de un parque de maquinaria que tiene un presupuesto de 7.700.000 euros, pero que lo van a dejar vacío solo con vestuarios y 30 empleados. Todo esto abarca 200 metros cuadrados de terreno por empleado”, relata.
En clave electoral
Sánchez sostiene que se corresponde con una “maniobra de confusión” que ya llevaron a cabo en las elecciones anteriores, cuando “quince días antes dijeron que iban a consensuar”, pero “en cuanto pasaron los comicios, no consensuaron nada, ya tenían elegido el lugar”. “Ahora pretenden repetir la operación, que aceptemos que eso queda vacío y que lo disminuyen. La realidad es que en cuanto pasen las elecciones meterán toda la maquinaria porque ya está todo construido”, emplaza. A más a más, los vecinos recuerdan el compromiso con la empresa de limpieza: “Son rehenes de sus mentiras, o incumplen el contrato, o engañan a los vecinos”.
A la pregunta directa de este periódico sobre a qué se refiere entonces el Ayuntamiento cuando promete la paralización del cantón, el presidente de la Asociación de Vecinos de Montecarmelo responde que en Cibeles “intentan confundir con los términos”, porque lo que presuntamente van a edificar “se hace en 500 metros cuadrados y aquí se están usando 14.000 vandalizados y en los que se ha eliminado todo tipo de flora y fauna”.
“(…) El proyecto que han entregado es ese, por eso han dicho esto, porque han tenido oculto el proyecto: no nos han dejado acceder al expediente, nos han negado la legitimidad cuando se han reunido varias veces con nosotros, nos han engañado en todas las reuniones que hemos mantenido…”, refrenda.
En esta línea, mantienen que el equipo municipal ha enseñado el expediente porque el juzgado les había obligado. Los vecinos, al formar parte en el contencioso, ha podido acceder al documento. “Es por eso por lo que han hecho esta 'performance”, insiste el portavoz.
Más allá, asegura que el informe es “de risa” porque “en el plano borran las actividades industriales, las compactadoras, los depósitos de sal… pero se les olvida quitarlo en la memoria y en el presupuesto”. “Es todo un engaño. Están ya en campaña electoral porque saben que van a perder la mayoría absoluta, en un barrio en el que la han tenido siempre consolidada, porque la gente está muy quemada”, prevé.
Decálogo de falsedades
Además de lo expuesto a este medio de comunicación por parte de su portavoz, esta asociación y ‘No al Cantón’ han hecho público un decálogo al que también ha accedido ElPlural.com y que esgrime una a una las diez “mentiras” del Ayuntamiento madrileño.
En la línea de lo reflejado anteriormente, exhiben que el propio Consistorio presentó hace unas semanas la versión “íntegra” del proyecto, en el cual la superficie no coincide. Asimismo, el PP votó en contra de la paralización del proyecto en el último pleno.
Sobre las obras, el texto evidencia que unas obras no se pueden “reorientar” como prometió el Ayuntamiento sin disponer de un “proyecto técnico aprobado y validado”. “Los pilotes de los cimientos para levantar lo que sería el edificio más alto del barrio residencial de Montecarmelo con 17 metros de altura, siguen clavados en el terreno y los empleados siguen acudiendo a las obras”, se pone de ejemplo.
También apela el documento a la obligatoriedad por parte del Ayuntamiento a cumplir con Urbaser, algo que ya sostuvieron en febrero de este año, dicen, a preguntas de un vecino en el Portal de Transparencia. Y en el ámbito judicial, señalan que “por si fuera poco, si de verdad renunciase el Ayuntamiento a todos los elementos industriales que incluye el proyecto del megacantón y Selur "retirarían el recurso que interpuso el Ayuntamiento tras perder el juicio al respecto en primera instancia por ser industrial". "¿Por qué en el caso abierto recientemente tras la demanda de la Plataforma ha entregado esa memoria y presupuestos que los incluye?”, cuestionan antes de pronunciarse en términos de personal.
“Desde el movimiento vecinal consideran que las declaraciones del concejal en el pleno del distrito responden únicamente a un farol por la proximidad de las elecciones municipales. A los hechos se remiten: antes de los pasados comicios, el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, prometió por escrito a los vecinos que reubicarían el cantón (en aquel momento proyecto junto a otro colegio y viviendas de Montecarmelo) y el Selur (en aquel momento junto a otras viviendas en el contiguo barrio de Arroyo del Fresno) en consenso con los vecinos. Sin embargo, decidió unilateralmente la ubicación del 2 en 1 entre 3 centros educativos, cerca de viviendas y en el corazón verde del barrio”, culminan.