Más Madrid pide a la Asamblea que retire a la número tres de Isabel Díaz Ayuso, Ana Millán, por encubrir el presunto caso de acoso sexual del alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, asimismo vicepresidenta de la Cámara que dirige Enrique Ossorio.

Millán se reunió con la concejala en varias reuniones, una de ellas durante más de 20 minutos. La exconcejala reprocha a la vicesecretaria de Organización que siete meses después de su primera comunicación no haya recibido el amparo que le reclama. La segunda niega la mayor mientras salía a la luz un audio que desmontaba por completo la estrategia de los ‘populares’.

Previamente, tanto ella como el número dos de Ayuso y secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, intentaron convencer a la presunta víctima de que no denunciara. “¿De verdad te merece la pena? ¿Por tus hijos, por ti, por tu padre?”, preguntaba la también ex concejala de Arroyomolinos.

Entre otras de las declaraciones que hizo la vicesecretaria de Organización, le dijo a la concejala que denunció a nivel interno el acoso que “todas hemos aguantado muchas cosas en política”.

No solo es que encubriera el presunto acoso, sino que además le acusó de filtrar información al PSOE. “El partido tiene una denuncia hacia ti con pruebas de que llevas tiempo pasando información al PSOE de todo de este tema”, le espetó. Un día antes, la concejala había dejado su acta actual y causado baja en el partido.

Millán, imputada; la Asamblea, amordaza

La portavoz del Grupo Parlamentario Más Madrid, Manuela Bergerot, traslada a la Asamblea para que se le aparte una serie de “reflexiones” compartidas con los medios de comunicación.

En este sentido, recuerda que “accedió a su escaño en la Asamblea en plena investigación por el llamado Caso Neverland, con origen en el caso Púnica”. “Tal investigación ha señalado insistentemente la existencia de indicios suficientes de la comisión de delitos de prevaricación, cohecho, tráfico de influencias y fraude contra la administración pública, que ha sido protegido toda la legislatura por el aforamiento que le ha otorgado su condición de diputada”.

Bergerot emite que el Grupo Popular utilizó sus votos en la Asamblea de Madrid “para designarla vicepresidenta primera de la Asamblea, sin importarle el deterioro que causara al prestigio de la institución que representa al pueblo de Madrid, de acuerdo con el artículo 9 de nuestro Estatuto de Autonomía”.

“Reiteradamente se ha beneficiado de su condición de aforada, que ha impedido que se someta a la investigación judicial que pretendía la jueza instructora y para la que el Tribunal Superior de Justicia solicitó indicios reforzados respecto de los que habría tenido cualquier ciudadano madrileño sin su privilegio procesal”, indica.

A renglón seguido, alude a las sentencias del Tribunal Constitucional, que “han determinado que los miembros del Grupo Popular de la Mesa de la Asamblea de Madrid vulneran los derechos democráticos de los grupos de la oposición democrática”. “Es decir, utilizaron su mayoría en la Mesa para que la máxima representación de la democracia madrileña funcionara al margen de la democracia”, concreta. “(…) Y ello en aplicación de la reiterada y conocida por todos jurisprudencia institucional”, añade.

Solo este hecho, subraya, “ya merecería que esos cuatro miembros de la Mesa tuvieran el decoro de renunciar a sus cargos y así mostrar su voluntad de devolver a la Asamblea de Madrid a los cauces democráticos de los que nunca debieron sacarlo”.

“Hechos de suma gravedad”

Con todo, lo que más grave considera la formación progresista son los hechos de los últimos días, que “hacen insostenible el cargo de Ana Millán Arroyo en una vicepresidencia primera de la Asamblea de Madrid”: “Hemos escuchado como la señora Millán se ha dedicado a presionar a una mujer que denunciaba haber sufrido un acoso laboral como represalia por no haberse sometido a los deseos sexuales de un superior y exigirle que no presentara denuncia y que guardara silencio y no hiciera nada ante esa situación. Hemos conocido como ante un caso de tal gravedad la vicepresidenta primera de la Asamblea de Madrid en vez de garantizar una investigación garantista que determinara la veracidad y consecuencias de los hechos, hizo lo posible por silenciarlos”

“El machismo es una lacra que es transversal, lo hemos reiterado decenas de veces. Ante esta lacra es exigible de los representantes públicos una posición firme de acompañamiento y ayuda a sus víctimas y de prevención y lucha contra el acoso”; acentúa.

En el resto del texto, alude al ‘Caso Nevenka’ y habla de los protocolos que, presuntamente, el PP se ha saltado: “No pueden ser un papel mojado para cumplir nominalmente pero garantizar la impunidad de quienes cometan acoso sexual y laboral. Y, cuando se busca el silencio y la resignación sin investigación alguna de quienes denuncian estos casos, se está garantizando esa impunidad y por lo tanto la perpetuación de situaciones de abusos machistas tanto por la falta de prevención como por la certidumbre de la falta de investigación y consecuencias”.

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