La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, centra buena parte de su política en confrontar con el Gobierno de España, y en esa estrategia se empeña en hablar de la banda terrorista ETA como si siguiera presente, a pesar de que hace 15 años de su desaparición.
El último movimiento de la Autonomía madrileña en esta línea tiene lugar en las aulas, la misma región que a veces habla de adoctrinamiento para criticar otros aspectos promovidos por el Ejecutivo central promueve ahora un programa de aquí a octubre en 13 colegios mayores para hablar sobre el grupo terrorista.
Lo hace de la mano de la Asociación de Colegios Mayores y bajo el nombre Tu historia, mi memoria. Así bautizan a una serie de conferencias que recorrerá estos centros universitarios de la capital durante siete meses.
La charla inaugural contó con cuatro mujeres que habían perdido a familiares y amigos por culpa de ETA. Se trata de María San Gil, expresidenta del PP en el País Vasco y compañera del que fuera miembro del partido, Gregorio Ordóñez, asesinado en su presencia; Claudia Múgica, integrante de la asociación Ego Non y nieta del exdirigente del PSE-EE en Gipuzkoa Fernando Múgica, asesinado también por ETA; y en última instancia Maite Araluce y Cristina Cueta, representantes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y Miguel Ángel Blanco respectivamente. Las dos perdieron a sus padres a manos de la banda.
La propuesta de la Comunidad de Madrid no ha sentado muy bien entre todas las víctimas. En el lado contrario se encuentra, entre otros, la hermana de Gregorio Ordóñez, Consuelo Ordóñez, quien ha expresado su malestar en numerosas ocasiones con la postura adoptada por la derecha y la extrema derecha a la hora de hablar de ETA, por lo que considera una instrumentalización de quienes, como su hermano, perdieron la vida en aquellos años. También hadejado patente su rechazo al ciclo o, al menos, las intenciones que considera que éste tiene,
"Este proyecto político sigue vivo"
Las víctimas que asistieron a esta primera charla relataron lo duro de perder a un ser querido a manos del terrorismo y cómo se sintieron ellas mismas durante aquella etapa, pero también dejaron algunos comentarios que no quedaron exentos de polémica y que van en consonancia con lo que defienden los ‘populares’, sobre todo Ayuso -por ser quien más veces habla en estos términos- y Vox.
En esta línea, San Gil defendió que “este proyecto político sigue vivo”, y aludió directamente a EH Bildu, estableciendo una relación incluso con el nazismo: “El mismo partido que se llamaba Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y el Partido Comunista de las Tierras Vascas, hoy se llama Sortu y Bildu. Tiene un líder político que es Arnaldo Otegi, que estuvo condenado por apología del terrorismo, que estuvo en la cárcel y que no se ha arrepentido de su pasado terrorista. Y ese proyecto político lo ha tenido siempre vigente. En la Alemania nazi hubo un juicio, el de Núremberg, y aquí no hemos juzgado el proyecto político por el que se ha asesinado a 853 personas”.
"PP y Vox han entendido muy bien lo que las víctimas piden"
Asimismo, aseguró que “no hemos derrotado a ETA” y que no se ha sido capaz de explicar a la sociedad “que tienen unas manos manchadas de sangre”, “un pasado terrorista” y que “no se merecen estar en al vida democrática”. “Podemos lamentarnos de los años que pasamos, pero yo creo que tenéis que saber el futuro al que nos enfrentamos (…) ETA no es una historia del pasado, es una historia del presente, y si no lo hacemos bien, será historia del futuro”.
E hizo un guiño directo a PP y Vox, a quien de algún modo incluyó “en los siguientes gobiernos”. Con ello, mantuvo tener una “fe absoluta” en ambas formaciones en este asunto: “Creo que han entendido muy bien lo que las víctimas piden”.
Araluce, por su parte, se refirió directamente a Sánchez. “Parece que este Gobierno está trabajando muchísimo por facilitar la vida de los terroristas mientras nos machacan a las víctimas del terrorismo. Entonces, esto no se entiende”. El acto coincidió con la salida de prisión de la ex etarra Soledad Iparra Anboto, condenada a casi 800 años de prisión y vinculada a 14 asesinatos, en régimen de semilibertad.