A pocas horas de que llegue el crucero MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona (Tenerife), las autoridades competentes ya han activado todo el protocolo para garantizar la seguridad durante el desembarco de los pasajeros y su posterior traslado a los países de origen y al Hospital Militar Gómez Ulla (Madrid) en el caso de los catorce pasajeros españoles. Será en “un único movimiento”, tal y como ha informado el Gobierno canario, y el traslado desde el puerto hasta el aeropuerto se realizará mediante guaguas burbujas que impedirán que los pasajeros puedan estar en contacto la población local.
Según lo previsto, el MV Hondius llegará en el puerto entre las 3 y las 4 de la madrugada de este domingo. Tras ello, y una vez se garantice que los aviones de evacuación de cada país se encuentran preparados en el aeropuerto de Tenerife Sur, comenzará el fondeo, que se llevará a cabo en el interior del dique en aras de facilitar la seguridad de la operación en el menor tiempo posible. "La condición indispensable pasa por que todos los países, y si no, el Estado, en su defecto, garanticen que los aviones de evacuación estén en tierra en la noche del sábado o a primera hora del domingo. Todo deberá producirse en un único movimiento", detallaba el portavoz del Ejecutivo canario, Alfonso Cabello, este viernes, cuando ya se encontraban confirmados el avión de Países Bajos, Gran Bretaña, Estados Unidos y España. Por su parte, la secretaria general de Protección Civil, Virgina Barcones, avanzaba este viernes que aunque Bélgica, Irlanda, Alemania y Suecia no disponen de aeronaves, “el mecanismo pone a disposición uno o dos aviones de la Unión Europea para realizar las maniobras”.
En lo que respecta a la extracción de los pasajeros del buque, esta se va a realizar por nacionalidades y, a través de zodiac del propio armador, se dirigirán al puerto tinerfeño con un dispositivo de seguridad y protocolo cerrado con barreras. Cada viaje de las evacuaciones tiene un tiempo aproximado entre 20 y 30 minutos. Con ello, Sanidad Exterior explica que el objetivo es que no se produzca “ningún contacto” ni con la población, ni con la propia isla. Una vez en tierra, los pasajeros subirán a guaguas burbuja, con las que se trasladarán hasta el aeropuerto. "A partir de ahí, todo se producirá en un único movimiento, en guaguas burbujas, encapsulados, hasta llegar a la pista de aterrizaje del Aeropuerto de Tenerife Sur", comentaba Cabello. "Solo en el momento en el que el equipo que va a estar en el aeropuerto dé el aviso de que el avión está listo para despegar se va a empezar a bajar a la gente del barco. Listo para despegar es que las cuestiones técnicas, el repostaje, esté ya todo preparado. Y que la puerta esté abierta para que puedan ir subiendo", explicaba este viernes la secretaria general de Protección Civil.
En otro orden de cosas, sobre la multitud de nacionalidades que viajan a bordo del crucero, el protocolo comprende la posibilidad de que los nacionales europeos y aquellos con nacionalidades extracomunitarias pero con acuerdos vigentes con la Unión Europea se agrupen en un único vuelo, lo que elevaría a 12 las nacionalidades que podrían ir en un único vuelo. Asimismo, también existe la opción de activar, en caso de que sea necesario, un recurso de Protección Civil Europeo, junto con la posibilidad de que el propio armador del buque se responsabilice de otro de los vuelos.
Con todo ello, desde el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España han garantizado durante estos últimos días que todo el procedimiento se va a ejecutar bajo condiciones de plena seguridad. “Tanto la atención médica como los traslados se realizarán en espacios y transportes especiales habilitados ad hoc, evitando todo contacto con la población local y velando en todo momento por la seguridad del personal de asistencia”, han insistido desde Sanidad. Asimismo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también garantizaba esta semana que “la operación “no va a suponer ningún riesgo para la población canaria”.
De Tenerife al Gómez Ulla
En el caso de las catorce pasajeros españoles, tras ser examinados a su llegada a Tenerife, serán trasladados en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz y, de ahí, se dirigirán al Hospital Militar de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde permanecerán en cuarentena “el tiempo necesario que establezcan los protocolos clínicas”, tal y como informaba la ministra de Sanidad, Mónica García.
Respecto al periodo de incubación, este oscila entre 45 días. “El tiempo que las personas tengan que estar en cuarentena dependerá de las reuniones técnicas, en las que se determinará cuál es el día cero”, detallaban desde Sanidad. En esta línea, añadían que “de manera preliminar, se prevé que estas personas realicen cuarentena domiciliaria bajo vigilancia activa y seguimiento médico continuado”.
En caso de que aparecieran síntomas, será entonces cuando se active la red estatal UATAN, la red de hospitales para la atención de enfermedades infecciosas de alto riesgo en España. De hecho, el Gómez Ulla es un centro público perteneciente al Ministerio de Defensa que cuenta con área de Enfermedades Infecciosas y ocho de estas unidades son de aislamiento de alto nivel.
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