La semana pasada, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, anunció en sede parlamentaria que antes del verano la Xunta de Galicia dará a conocer la reforma cuyo objetivo, tal y como subrayaron desde la administración autonómica en un comunicado, es “actualizar el modelo de atención primaria para adaptarlo a las necesidades actuales de la asistencia”.
Además, el titular autonómico en la materia aseguró que se tendrá en cuenta para esos cambios tanto a pacientes como a profesionales. Para ello, informó de que se crearán dos grupos de trabajo para efectuar dicha reforma.
A pesar de este anuncio, la delegación gallega del sindicato SATSE, no ha dudado en criticar lo adelantado por Gómez Caamaño. En concreto, al margen de compartir “la necesidad de adaptar el modelo de atención primaria a la realidad sanitaria actual”, han indicado como “imprescindible” que las mejoras o la “adaptación se traduzca en cambios estructurales reales y no únicamente en anuncios que no se corresponden con la situación efectiva de los centros de salud”.
Según han descrito desde esta organización, la atención sanitaria “ha evolucionado en las últimas décadas”. Sin embargo, en el caso de Galicia, está marcada por un decreto que regula la AP “según un modelo de atención que no contempla muchos aspectos, pues estaba basado en una atención a demanda de los usuarios, no se contemplaba la promoción de la salud, la intervención comunitaria”.
En todo este tiempo, aunque los servicios y su demanda se han adaptado a esta realidad, “no ha sucedido lo mismo con la definición y actualización de las funciones de los profesionales”; esto ha desembocado en algunos conflictos de competencias que deberían ser corregidos.
Para el sindicato de enfermería es clave la gestión que se lleve a cabo en los centros de salud, en cuyo ámbito no puede quedar al margen el rol destacado de estos profesionales. En este sentido, han señalado que si bien es preciso contar con “gestores eficaces”, no se puede olvidar que duda “el servicio abarca a la totalidad de los profesionales que lo componen y creemos que debería potenciarse la Coordinación de los servicios, competencia del personal de Enfermería con un importante papel en la gestión del centro tanto de Recursos Humanos como materiales, y un reconocimiento retributivo irrisorio en este momento”.
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Una de las cuestiones sobre las que hizo hincapié el conselleiro la semana pasada tiene que ver con el refuerzo de la atención primaria con enfermería especializada; Satse, sin embargo, pone de relieve que “el presupuesto actual no supone aumento de efectivos, si no reconversión de plazas manteniendo los ratios actuales y, por tanto, la imposibilidad de desarrollo de programas en su totalidad”.
A lo anterior han agregado que es necesario que se produzca “la adecuación salarial de las enfermeras de atención primaria en cuanto al cumplimiento de objetivos pues sus retribuciones están basadas en decretos del siglo pasado”; en este caso, esos salarios “no se corresponden con el nivel de especialización actual”.
Otro tanto ocurre con el número de efectivos que, a día de hoy, prestan servicio en la sanidad gallega. Desde Satse, aunque han reconocido que la ratio está dentro de la media estatal (con 1 enfermera en Primaria por cada 1.400 habitantes), han dejado claro que es una dotación “deficitaria” y que se encuentra “muy lejos de los estándares europeos”.
Gómez Caamaño también presumió durante su intervención en el Pleno del pasado martes de que su Consellería había impulsado mejoras laborales importantes, pero que para el sindicato con “un poco curiosas”, puesto que en realidad son fruto de “acuerdos de fin de huelga y que, por tanto, no parten en ningún momento de un reconocimiento” por parte del Servizo Galego de Saúde.
Precisamente, en relación con esto, Satse ha recordado que las mejoras salariales pactadas en el año 2023 “no se actualizaron con las subidas salariales anuales que aprobó eL Gobierno Central”. Esto se traduce en lo que consideran “un agravio de estos profesionales con los del resto del Estado español pues sólo han percibido los incrementos en una parte de la nómina”.