Siete agentes de los Mossos d'Esquadra heridos es el balance que arrojan los enfrentamientos de este domingo con colectivos okupas en el barrio barcelonés de Gràcia, según ha indicado a Efe un portavoz de la policía catalana, que también ha señalado que de momento no hay constancia de que haya detenidos por estos hechos.
 
De los siete agentes heridos, según estos últimos datos, cuatro estarán de baja laboral durante unos días. Las mismas fuentes han informado de que una de las furgonetas de la policía autonómica ha resultado con "daños considerables" en el popular enclave barcelonés.
 
Al mediodía, unas doscientas personas se han concentrado en los alrededores del llamado 'banco expropiado', donde los Mossos han tenido que hacer pequeñas cargas en uno de los accesos ante la provocación de los manifestantes, que les han lanzado latas, agua, harina y alguna piedra.
 
Antes, por la mañana, varias furgonetas policiales rodearon el lugar, que se encuentra en el cruce entre Travessera de Gràcia y el final de la calle Verdi de Barcelona, que en ese tramo cambia su nombre por el de Mare de Déu dels Desamparats. Se procedió a cortar el tráfico y a establecer un cordón de seguridad alrededor del establecimiento ocupado, en cuatro puntos de acceso, y con el que todavía se impide el tráfico rodado y de peatones.
 
Ya por la tarde tuvo lugar una nueva concentración, entre las plazas de la Revolución y Rovira i Trias, en la que los convocados volvieron a gritar en favor de las actividades del "banco expropiado", sin que registrasen incidentes.
 
También ha habido momentos en que un grupo ha entonado la canción de "Ay, Carmela!", recuperada por los soldados del bando republicano durante la Guerra Civil. Los manifestantes, que en principio querían volver a entrar en el local, han acordado disolverse hacia las siete de la tarde, aunque una cincuentena de ellos se encuentran ahora sentados en una de las calles cercanas al local.
 
En la marcha de la tarde se encontraban los diputados de la CUP Anna Gabriel y Eulàlia Reguant, así como los concejales María José Lecha y Josep Garganté, quien a través de su cuenta de twitter ha criticado que un agente de los Mossos le ha golpeado, según su versión, en los alrededores del "banco okupado", mientras iba andando. De hecho, ha colgado una fotografía en la que se ve su espalda tatuada y una franja enrojecida en su piel, y ha dado a conocer el número del agente: "Me golpea con porra cuando estoy de espaldas andando. Aquí continuamos", ha escrito.
 
Cabe recordar que el conflicto en el barrio de Gràcia se inició la pasada semana después de que la sede de una antigua sucursal bancaria ocupada fuera desalojada por orden judicial, lo que originó enfrentamientos entre los días 23 y 25, entre la policía y colectivos okupas, que se han vuelto a concentrar este domingo.