El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha mantenido este miércoles un encuentro en Madrid tanto con el secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), Pepe Álvarez, como con el de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo. En la reunión, calificada por Illa de “fructífera y positiva”, ambos dirigentes sindicales han mostrado al jefe del Ejecutivo catalán su apoyo al nuevo modelo de financiación que supone 21.000 millones de euros adicionales para el conjunto de las comunidades autónomas y 4.700 millones para el territorio catalán. Unos recursos que, según Illa, servirán para reforzar la cohesión social mediante la mejora de los servicios públicos

Así lo ha defendido el presidente del Govern tras el encuentro celebrado el mismo día que el Consejo de Política Fiscal y Financiera se ha reunido para abordar el asunto. Lo ha hecho en una rueda de prensa en la que ha reivindicado el nuevo financiamiento acordado entre el Gobierno, la Generalitat y ERC como “el mejor sistema de financiación de la historia de la democracia española”. Igualmente, ha asegurado que es un instrumento para reforzar el modelo de prosperidad compartida que defiende su gobierno “frente al modelo que otros defienden y practican de acumulación insolidaria”.

Illa defiende que la nueva financiación servirá para mejorar los servicios públicos

Además, Illa ha señalado que el nuevo modelo de financiación servirá para mantener la sociedad cohesionada “en un momento de cambios muy profundos y muy acelerados” y fortalecerá los servicios públicos, lo que ha calificado como una victoria para los trabajadores, las familias y las clases medias de todo el país. “En un contexto en el que estamos generando prosperidad en España y Cataluña, la forma más obvia de reforzar la cohesión social es la mejora de los servicios públicos: la sanidad, la educación y las políticas sociales”, ha manifestado

El presidente de la Generalitat también ha afirmado que con las negociaciones del nuevo modelo Cataluña ha contribuido a abrir una oportunidad respecto a la financiación autonómica para el resto de comunidades. En este sentido, se ha mostrado doblemente orgulloso por haber puesto encima de la mesa un sistema que beneficia a la región que gobierna y al conjunto del país. “Me siento satisfecho de que Cataluña haya abierto esta oportunidad y creo que el conjunto de España debe aprovecharla”, ha sostenido.

En cuanto a las críticas procedentes del Partido Popular, Illa ha apuntado que Cataluña está enfocada en aportar soluciones y no polémicas. Por esta razón, ha indicado que no tiene la intención de “entrar en los juicios que valoran la propuesta por quien la hace y no por el contenido de la misma”. Sin embargo, ha instado a todo el que ataque el nuevo modelo a explicar tres cuestiones: qué ha hecho para resolver el problema si ha gobernado, cuál es la propuesta alternativa que tiene y si dicha propuesta es mejor que la presentada. 

En referencia a estas preguntas, el jefe del Ejecutivo catalán ha remarcado que el PP no ha hecho nada para renovar el actual modelo de financiación, que ha subrayado que lleva 12 años caducado. Misma opinión que ha expresado respecto a los partidos políticos catalanes que han criticado el nuevo modelo de financiamiento, en clara referencia a Junts

El presidente del Govern pide a quienes critican el nuevo modelo que expliquen por qué renuncian a recursos

En su intervención ante los medios, Illa también ha advertido a aquellas formaciones y gobiernos autonómicos que se oponen al nuevo modelo de financiación que deberán explicar a los ciudadanos por qué renuncian a recursos que servirán para mejorar los servicios públicos. El rechazo al nuevo sistema ha sido expresado abiertamente tanto por la mayoría de presidentes autonómicos del PP como por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. Desde Cataluña, Junts ha sido su mayor opositor.  

Asimismo, Illa ha subrayado que, como ha recordado la vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, aquellas comunidades autónomas que no quieren incorporarse al modelo pueden quedarse como están. Por ello, ha pedido que permitan que el resto de territorios puedan poner el sistema en práctica