Latinoamérica da mucho de sí
Septiembre del 2013. Se organizan en Barcelona unas jornadas bajo el título de “Llatinoamerica, I Critérium Barcelona”. En ellas se debatirán temas como la cultura, la empresa y los deportes. Participan Argentina, Brasil, Méjico y Catalunya. Los sponsors de las mismas no son moco de pavo: el Ayuntamiento de Barcelona y el Banco de Santander. Los asistentes, tampoco: entre otros, está Kim Faura, de Telefónica, Daniel de Alfonso, director de la oficina anti fraude de la Generalitat, el por entonces director general de los Mossos, Josep Ranea – imputado en el caso Macedonia, que afecta a una presunta red de corrupción policial -, Josep Lluís Bonet, presidente de Freixenet, Joaquim Forn, regidor de CDC en Barcelona, Felip Puig, hombre de confianza de Jordi Pujol, que ha ocupado varias Conselleries en diversos gobiernos convergentes, o el Conseller de Cultura Ferrán Mascarell.

Todos utilizados como paraguas para, sabiéndolo o no, promocionar al cuñadísimo de Mas.

¿Quién estaba detrás de, ya que de américa latina hablamos, tal quilombo? Guillem Rakosnik, hermano de la esposa de Artur Mas. Él es el padre de la idea y se servirá de la empresa 3 Produccions Culturals para organizarlo todo. Hay que señalar que la propietaria de dicha empresa, Neus Andrés, sintiéndose engañada por Rakosnik, decidió romper toda relación con él tras dichas jornadas y emprender acciones judiciales.

Antiguo trabajador de Focus, una razón social dedicada al mundo del espectáculo, Guillem Rakosnik presumía de tener el apoyo de Mas y de Xavier Trias, el que era alcalde de Barcelona. Existen cartas y correos electrónicos que demuestran ésta implicación. Nombres como el del regidor convergente Jordi Martí Galbis o el propio Trias así lo indican. Todo ello fue publicado en su día, y así lo hacemos constar, en el semanario El Triangle, dirigido por el combativo periodista catalán Jaume Reixach.

Las jornadas no han vuelto a celebrarse. La cosa se quedó en humo. Pero las consecuencias que ha tenido que pagar Neus Andrés son demasiado dolorosas y terribles como para describirlas aquí. Baste decir que todo aquello le costó la ruina personal y una enfermedad de la que, afortunadamente, se halla recuperada.

Pero Rakosnik, después de aquel torpe intento de pelotazo, ahora vuelve a la carga.

Asesor de comunicación: un saco donde cabe todo
Después de dejar pasar un tiempo prudencial, el hermano de la esposa de Mas ha decidido volver a la carga. Moviéndose en el siempre ambiguo campo de la comunicación, ha creado una empresa propia, ahora sí, denominada Taller de Comunicació 2015, que dice querer especializarse en la organización de eventos.

Sin sede propia y con un capital inicial de poco más de tres mil euros, la nueva aventura del cuñadísimo tiene como objetivo, aparte de la organización de actos para empresas e instituciones, la relación con los medios de comunicación. Es decir, la actuación de gabinete de prensa para hacer lo que se denomina publicity, que es conseguir que tu cliente aparezca en prensa, radios, televisiones o medios digitales sin pagar, mediante la consecución de entrevistas, publicación de notas de prensa o artículos.

Existiendo una saturación en el mercado de agencias de éste tipo, como consecuencia del paro al que se ha visto sometido el sector periodístico, es difícil saber cómo alguien monta una empresa que va a hacer lo que ya hacen muy profesionalmente, por cierto, infinidad de compañeras y compañeros periodistas que se dejan la piel a diario por unos ingresos ciertamente exiguos.

¿Rakosnik tiene mejor agenda de contactos que ellos? ¿Tiene la capacidad de conseguir que un cliente suyo aparezca en La Vanguardia, TV3, Catalunya Ràdio o RAC1? ¿Su nombre le permite abrir puertas que al resto de los profesionales del sector están vedadas?

En ésta Catalunya del proceso, del desgobierno y de las corrupciones más profundas, mucho nos tememos que sí.

Aunque, digámoslo una vez más, todo eso sea provisional. Porque la situación política es la que es y los poderosos de hoy pueden ser los mindundis del mañana.

A eso los sabios griegos lo denominaban némesis.