El Partido Popular ha vuelto a retrasar la llegada del Estatuto de Autonomía al Congreso de los Diputados. Una tercera prórroga para designar quienes serán sus ponentes que deriva a la carta magna castellanomanchega hasta febrero, como mínimo.

El PSOE ya tiene designados sus ponentes. Serán Sergio Gutiérrez, secretario de Organización, el diputado conquense Luis Carlos Sahuquillo y la ciudadrealeña Pilar Zamora. De ahí que ahora pidan al PP que deje de pedir prórrogas y se apresuren a designar a sus ponentes para que el acuerdo entre PP y PSOE llegue al Congreso.

Los socialistas se preguntan el por qué de estos retrasos desde el PP y dejan entrever que pueden ser órdenes a nivel nacional: “¿Qué es lo que sucede en el PP de Génova para estar todas las semanas prolongando los plazos del Estatuto de Autonomía, es decir, evitando que se inicie el debate de aprobación en Comisión para el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha? ¿Cuáles son los problemas? ¿Cuáles son las enmiendas conflictivas? ¿Qué es lo que tienen que estudiar desde el mes de noviembre que no les ha dado tiempo a cerrar?”, aseguraba Sergio Gutiérrez.

El PSOE tiende la mano a la creación de una mesa de negociación

Gutiérrez, en su petición de celeridad al PP, ha ofrecido consenso al PP y la creación de una mesa de negociación entre ambas formaciones que acelere el trámite. Dicha mesa estaría compuesta por los ponentes de las Cortes de Castilla-La Mancha y del Congreso de los Diputados con el objetivo de no volver a retrasar el acuerdo.

Ana Isabel Abengózar ya explicó la posibilidad de que desde Génova hayan ‘tirado de las orejas’ al PP de Castilla-La Mancha debido al Estatuto de Autonomía. En una entrevista en ElPlural.com, Abengózar aseveró que las negociaciones entre ambas formaciones habían ido por buen camino hasta que desde Madrid empezaron a poner trabas y no dejaron al PP de Castilla-La Mancha trabajar con la independencia con la que sí que lo había hecho el Partido Socialista.

De ahí que se pueda vislumbrar la duda de que nuevamente Génova está detrás de esta paralización mediante prórrogas reiteradas y que el PP de Paco Núñez no cuente con una verdadera independencia en las negociaciones, sino que todo está supeditado al orden nacional, cuyo interés no pasa por aprobar nada y votar conjuntamente al PSOE de Pedro Sánchez.

El Estatuto nació del acuerdo entre PP y PSOE con la negativa frontal de Vox, que anunció que lo derogaría de llegar al gobierno en un hipotético caso. Eso sí, la única oportunidad que tendría la extrema derecha de poder cumplir su palabra sería de la mano de Paco Núñez, a quien las encuestas únicamente le dan como presidenciable con el apoyo de David Moreno y el resto de la ultraderecha.

Es por ello por lo que también siembran la duda desde el PSOE de si ese auge de la extrema derecha en una región vecina como Extremadura puede terminar pasando factura en Castilla-La Mancha a un PP que les necesita para gobernar y al que la hemeroteca le puede pasar factura con sus propios socios de gobierno.