El Partido Popular de Castilla-La Mancha, con Paco Núñez al frente, ha celebrado con entusiasmo una encuesta que le ha vuelto a situar en el mismo punto de siempre: por detrás del PSOE y sin opciones reales de gobierno en solitario. El sondeo, publicado este lunes por El Debate y elaborado por Target Point, confirma que el PSOE ganaría de nuevo las elecciones autonómicas en Castilla-La Mancha, mientras que el PP apenas mejoraría sus resultados respecto a los comicios de 2023. Pese a ello, Paco Núñez y sus más afines ya han descorchado el cava, no por ganar, sino por la hipótesis de poder gobernar únicamente si se somete a un pacto con Vox.

La encuesta dibuja un escenario incómodo para el Partido Popular. El PSOE de Emiliano García-Page sería el partido más votado con un 40,5%, lo que se traduce en una horquilla de 15 o 16 escaños. El PP, por su parte, se queda en el 34,7% frente al 33,65% de las elecciones de 2023, una cifra que confirma su estancamiento crónico en Castilla-La Mancha. La suma con Vox, que alcanza el 16,1%, permite a la derecha llegar a 17 o 18 escaños y, solo así, a una mayoría parlamentaria. El entusiasmo popular se explica, por tanto, por la aritmética del pacto, no por el respaldo ciudadano.

El dato tiene una lectura clara: el PP vuelve a perder las elecciones, y su única puerta de entrada al Palacio de Fuensalida pasa por aceptar los postulados de la ultraderecha. Entre ellos, recortes en los servicios públicos, el cuestionamiento del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha y una agenda que ya se ve en ayuntamientos y diputaciones en los que entró en juego la coalición PP-Vox. La celebración popular consiste, así, en asumir que gobernar pasa por renunciar a cualquier perfil propio y abrazar las exigencias de Vox.

No pasa desapercibido que el estudio está publicado por un medio abiertamente alineado con la ultraderecha, como El Debate, ni que pone el acento en la suma de derechas como único escenario alternativo al gobierno socialista. El propio sondeo reconoce que el PP mantiene prácticamente los mismos escaños que en 2023, con la posibilidad de subir uno en el mejor de los casos. Vox, en cambio, es el partido que más crece, consolida su papel de socio imprescindible y refuerza su capacidad de imponer condiciones.

Vox, la muleta imprescindible para intentar gobernar

El contexto histórico tampoco ayuda a disimular la paradoja. Castilla-La Mancha es un bastión del socialismo desde la Transición, con la excepción del paréntesis de María Dolores de Cospedal entre 2011 y 2015. Aun así, el PP regional prefiere obviar esa realidad y celebrar un escenario en el que pierde otra vez, pero encuentra en Vox la muleta imprescindible para intentar gobernar.

La encuesta está fechada entre el 17 y el 23 de diciembre de 2025 y sirve también para amplificar el discurso de Vox en la región, con David Moreno reivindicándose como alternativa, mientras el PP asume con naturalidad su papel secundario. Todo ello en un contexto nacional en el que Pedro Sánchez y el PSOE siguen siendo utilizados como coartada para justificar una derrota que el PP decide vender como victoria moral.

Así, el PP de Paco Núñez celebra una encuesta que no le da la razón en las urnas, sino en los despachos, donde la suma con Vox es la única salida posible. Una alegría contenida que descansa menos en el apoyo ciudadano y más en la normalización de un pacto con la ultraderecha como horizonte político para Castilla-La Mancha.

Otras encuestas apuntan a una mayoría absoluta holgada de Page

Frente al entusiasmo del PP por un sondeo que lo mantiene como perdedor y dependiente de Vox, otras encuestas recientes dibujan un escenario muy distinto en Castilla-La Mancha. Sin ir más lejos, la publicada la pasada semana por Redlines Estrategia y Comunicación sitúa a Emiliano García-Page revalidando la mayoría absoluta si las elecciones autonómicas se celebran hoy, con una proyección prácticamente calcada a los resultados de mayo de 2023 de cara a la cita prevista para 2027.

Según este estudio, el PSOE regional rondaría el 45% de los votos y obtiene entre 17 y 18 escaños, una cifra que le permite conservar el control absoluto de las Cortes de Castilla-La Mancha sin necesidad de pactos. A día de hoy, concluye el informe, ni el Partido Popular ni Vox estarían en condiciones de articular una alternativa de Gobierno, ni siquiera sumando fuerzas, lo que desmonta el relato triunfalista que intenta instalar la derecha a partir de encuestas aisladas.

El PP apenas mejoraría dos décimas respecto a los últimos comicios y se mueve en una horquilla de 11 a 13 diputados, muy cerca de los 12 actuales, consolidando su papel como principal partido de la oposición, pero sin reducir de forma significativa la distancia con el PSOE, que se mantiene en torno a once puntos de ventaja. Vox, por su parte, crece medio punto hasta el 13,3%, una subida insuficiente para alterar el equilibrio político, ya que se traduce en tres o cuatro escaños, una cifra similar o incluso inferior a la de 2023.