Emiliano García-Page volvería a obtener una mayoría absoluta en Castilla-La Mancha si las elecciones autonómicas se celebrasen hoy, según una encuesta elaborada por Redlines Estrategia y Comunicación, cuyos resultados proyectan un escenario muy similar al de mayo de 2023 de cara a una futura cita con las urnas prevista para 2027. El estudio apunta a que el PSOE regional mantendría alrededor del 45% de los votos y lograría entre 17 y 18 escaños, lo que permitiría a Page conservar el control absoluto de las Cortes castellano-manchegas. A día de hoy, ni el Partido Popular ni Vox estarían en condiciones de articular una alternativa de Gobierno.

El PP apenas mejoraría sus resultados en dos décimas, situándose en una horquilla de 11 a 13 diputados, muy próxima a los 12 que tiene actualmente. La formación conservaría su papel como principal partido de la oposición, pero sin reducir de forma significativa la distancia con el PSOE, que seguiría rondando una ventaja de once puntos. Vox, por su parte, crecería medio punto hasta el 13,3%, una subida insuficiente para romper el tablero, ya que se traduciría en tres o cuatro escaños, una cifra similar o incluso inferior a la de 2023.

Uno de los elementos centrales del informe es la ineficiencia del voto conservador, un problema estructural que penaliza tanto al PP como a Vox. La encuesta refleja que la fragmentación entre ambas siglas sigue impidiendo maximizar sus apoyos en el reparto de escaños, un factor clave en un sistema electoral que beneficia al partido más votado. Incluso en los escenarios más favorables para la derecha, la probabilidad de una mayoría alternativa PP-Vox apenas alcanza el 19%, frente a un 75% de posibilidades de que el PSOE conserve la mayoría absoluta.

 

 

El PSOE, primera fuerza en las cinco provincias

En el plano provincial, la proyección refuerza esa lectura. El PSOE sería primera fuerza en las cinco provincias. En Ciudad Real, obtendría cuatro de los siete escaños, una diferencia decisiva. En Toledo, se quedaría con cinco de nueve. En Cuenca, el reparto sería de tres diputados socialistas frente a dos del PP, sin representación para Vox. Solo en Guadalajara, circunscripción que ganaría un diputado a costa de Albacete, el resultado aparecería más ajustado, con PSOE y PP disputándose entre dos y tres escaños.

Una hegemonía socialista sin competencia por la izquierda

La encuesta constata además que el PSOE concentra prácticamente todo el voto progresista en la región. Ninguna de las marcas situadas a su izquierda, ni Unidas Podemos ni Sumar, obtendría representación en las Cortes, ni siquiera en Toledo, la circunscripción con mayor número de diputados. Esta ausencia refuerza la posición socialista y deja sin espacio a opciones alternativas en un contexto donde la derecha sí compite dividida.

Redlines define a Castilla-La Mancha como una "aldea gala" socialista, una excepción en el panorama nacional, apoyada en cuatro factores: el liderazgo personal y moderado de Page, una base rural amplia, la importancia de ciudades medias con tradición socialista y la fragmentación del voto conservador. Todo ello contrasta con la estrategia del PP y Vox, más centrada en discursos de confrontación que no terminan de conectar con el electorado castellanomanchego.

El informe subraya que solo un cambio estructural en el sistema, como el aumento del número de diputados hasta 55, previsto en la reforma del Estatuto de Autonomía para 2031, podría alterar este equilibrio. En ese escenario futuro, PP y Vox podrían aspirar a sumar entre 27 y 30 escaños, rozando una mayoría que hoy sigue apareciendo como lejana.