Paco Núñez ha criticado el canon del agua en Castilla-La Mancha. Tras una reunión sectorial sobre fiscalidad con los principales concejales de Hacienda de los Ayuntamientos donde gobierna el PP, su líder ha decidido centrar las críticas calificando de “infierno fiscal” la situación.
El presidente del PP de Castilla-La Mancha ha puesto el foco especialmente en el canon del agua. Para Núñez, es “injusto e innecesario” y tiene “un claro afán recaudatorio”. La realidad es que es un impuesto que aplican todas las comunidades autónomas obligadas debido a la normativa de la Unión Europea.
No es la primera vez que ha criticado este impuesto, como tampoco es la primera vez que pide su derogación y asegura que lo eliminará de llegar al poder. Una promesa que sabe que no puede cumplir porque incumpliría la normativa marco de la Unión Europea.
La clave de este impuesto, según Núñez, es que lo recaudan los Ayuntamientos, a los que “se les ha obligado a generar una nueva tarifa de agua, devolviendo a la Junta para que Page se pueda gastar el dinero que le han cogido a los vecinos del bolsillo”.
Un ejercicio de demagogia y populismo de Paco Núñez, que poco más que acusa a Page de robar a los castellanomanchegos, cuando la realidad es que hay que cumplir una normativa europea impuesta por Úrsula von der Leyen, lideresa de los conservadores europeos.
Castilla-La Mancha necesita un cambio en el sistema fiscal que permita mejorar el clima empresarial
Otra de las grandes contradicciones de Paco Núñez a la hora de criticar el modelo fiscal de Castilla-La Mancha es en materia empresarial. Según el líder popular, hace falta un cambio que permita mejorar el clima de los empresarios, cuando al realidad es que Castilla-La Mancha lidera el índice de confianza empresarial trimestre tras trimestre.
De hecho, son varios los proyectos empresariales importantes que se encuentran instalándose en la región, y según ha criticado varias veces el presidente de la comunidad autónoma, aún hay proyectos ‘en el cajón’ porque no pueden instalarse en Castilla-La Mancha debido a que no hay suficiente capacidad en la red eléctrica.
Por otro lado, Paco Núñez también se contradice al afirmar que Castilla-La Mancha es una región empobrecida, cuando es la tercera que más crece en Producto Interior Bruto, y de no haber sido por los cuatro años de recortes del gobierno de María Dolores de Cospedal, según varios informes, Castilla-La Mancha habría llegado a niveles de la Comunidad de Madrid.
Es precisamente el modelo madrileño de Ayuso el que Paco Núñez quiere copiar. Ya no solo en la privatización sanitaria o el abordaje del problema de la vivienda, sino también el modelo fiscal, que apuesta por reducir impuestos poniendo en jaque los servicios básicos de la ciudadanía.
Los argumentos de Paco Núñez al criticar el modelo fiscal de Castilla-La Mancha están llenos de contradicciones. El canon del agua sobre el que pone el foco es un impuesto derivado de la Unión Europea y no podrá derogarlo como promete porque incumpliría la normativa marco europea impuesta por los propios conservadores.
Además, el líder del PP en Castilla-La Mancha critica el supuesto empobrecimiento de la tercera región que más crece en PIB y apuesta por cambiar el modelo fiscal para mejorar el clima empresarial en la región líder en confianza para los empresarios.