La preocupación ha dejado de ser puntual para convertirse en tendencia. Cada vez son más los casos de ansiedad, depresión o trastornos emocionales entre niños y adolescentes, una realidad que ya no se limita a grandes ciudades ni a contextos concretos. En este escenario, el Ejecutivo de Emiliano García-Page ha decidido dar un paso más con una medida que busca romper barreras territoriales y sociales: unidades móviles de atención a la salud mental infanto-juvenil que recorrerán toda Castilla-La Mancha.
El anuncio lo ha realizado el propio presidente regional durante su intervención en el I Foro 'Crecer con Bienestar: Salud mental en la infancia y la adolescencia', organizado por las Cortes regionales junto a UNICEF. Allí ha avanzado que estas unidades, integradas por profesionales de distintas disciplinas, podrían comenzar a licitarse en el mes de mayo.
La iniciativa prevé desplegar estos equipos en las siete áreas de salud de la región, con el objetivo de atender a menores de entre 0 y 17 años. La clave del modelo reside en su carácter itinerante: serán dispositivos móviles que se desplazarán tanto a ciudades como a pequeños municipios, donde el acceso a especialistas es más limitado. De este modo, el Gobierno regional busca garantizar una atención más equitativa y cercana, especialmente en una comunidad autónoma marcada por la dispersión geográfica.
García-Page ha reconocido que el despliegue será progresivo, pero ha insistido en la necesidad de reforzar los recursos ante una problemática que no deja de crecer. "Creo que en mayo vamos a dar ese pequeño salto. Finalmente, si sale bien será no tan pequeño", ha señalado, dejando claro que el objetivo es consolidar una red más amplia y eficaz de atención.
Falta de profesionales especializados
El presidente autonómico también ha puesto el foco en la falta de profesionales especializados, un déficit que ha vinculado directamente con la limitada oferta formativa. En este sentido, ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta actualmente con una única facultad de Psicología, por lo que ha apuntado a la necesidad de ampliar esta formación en futuros planes universitarios de la región para responder a una demanda creciente.
Más allá de las medidas concretas, García-Page ha deslizado una crítica de fondo al retraso con el que, a su juicio, se ha abordado este problema. Ha lamentado que el foro celebrado en Toledo sea el primero centrado en esta cuestión, lo que a su entender evidencia que se ha llegado tarde a uno de los grandes retos sociales actuales.
En su intervención, también ha señalado factores externos que influyen en el deterioro de la salud mental entre los más jóvenes, como el impacto de las redes sociales, un ámbito que, según ha advertido, sigue sin una regulación clara. A su juicio, se trata de un desafío global que requiere respuestas coordinadas y decididas.
El presidente castellanomanchego ha cargado además contra lo que ha definido como "populismo barato" y el cortoplacismo político, al considerar que dificultan la adopción de medidas estructurales en ámbitos como la salud mental. En este sentido, ha defendido la necesidad de estrategias a medio y largo plazo que permitan abordar el problema con la profundidad que requiere.
Mientras tanto, la puesta en marcha de estas unidades móviles se perfila como una de las primeras respuestas concretas para intentar frenar una tendencia que preocupa cada vez más a familias, profesionales y administraciones. La intención del Ejecutivo regional pasa por acercar los recursos a todos los rincones de Castilla-La Mancha y evitar que el lugar de residencia marque la diferencia en el acceso a la atención psicológica.