Este miércoles ha declarado el empresario Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo en el marco del ‘caso mascarillas’. En su comparecencia ha apuntado directamente al corazón de Ferraz y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Ábalos era ‘el jefe’ y Sánchez ‘el uno”, ha dicho ante el jurado.

El PSOE ha reaccionado inmediatamente a los “dos años de mentiras del comisionista”. El partido ha anunciado que volverá a pedir amparo al Tribunal Supremo para actuar frente a las “injurias” como ya hizo en su día: “No vamos a permitir que se nos difame impunemente. No existe financiación ilegal en el PSOE. Solo existen las mentiras de Aldama”.

"Ojalá todos los partidos hicieran lo mismo"

Los socialistas defienden que siempre han actuado con “tolerancia cero” frente a cualquier “indicio de corrupción”, y aplicando la “transparencia” oportuna y “medidas contundentes desde el primer minuto”.

“Ojalá todos los partidos hicieran lo mismo. El PSOE es tajante: no aceptamos lecciones de quienes han tenido cajas B, sobresueldos o sentencias firmes por corrupción”, han refrendado dirigiéndose al Partido Popular, cuya cúpula ha seguido declarando esta semana en el marco de la trama Kitchen.

“La diferencia” entre unos y otros “es clara”: “unos actúan y otros miran hacia otro lado”. En esa distinción, establecen que el PSOE “siempre estará entre quienes actúan”, nunca del lado de quienes lo permiten.

Acusaciones muy graves sin pruebas

Víctor de Aldama ha vertido acusaciones sin pruebas contra el Gobierno de Sánchez, al que acusa de orquestar. vía Ferraz, una operación para conseguir financiación irregular de la formación. Sin embargo, ni un documento, ni una sola prueba que lo acredite.

El comisionista ha relatado que el responsable del Ejecutivo en esta supuesta trama sería el número uno, mientras que el que fuera ministro de Transportes, José Luis Ábalos, sería el do; y su asesor, Koldo García, el tercero; relegándose a él al último nivel.

A lo contrario de lo que ha ocurrido en otro juicio paralelo como es el de Kitchen, donde la jueza Teresa Palacios no permitió nada que se saliera un mínimo de lo que se estaba investigando, a pesar de que la relación entre hechos fuera evidente, aquí sus señorías sí que han dejado que Aldama vierta acusaciones muy graves sin esgrimir un solo dato o algo que lo corrobore.

El empresario ha señalado que el presidente “lo sabía todo, por lo que se me transmitió, y me lo dijo él mismo el día del teatro” con la permisividad del fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, y el presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta.

El empresario ha asegurado que Koldo le hizo hacer de intermediario en el supuesto amaño con empresas licitadoras del Ministerio de Transportes para conseguir dinero en efectivo para su formación, y ha señalado que llevaba sobres con dinero al ministerio, incluso mochilas de efectivo cuando los pagos eran de 200.000 euros o más.

La declaración del comisionista

En su declaración como acusado ha dicho que el dinero de las "obras públicas" salió de los pagos mensuales de 10.000 euros a los otros dos acusados. "Se empiezan a dar contratos y las empresas empiezan a pagarme en efectivo y yo empiezo a llevar dinero, hago entregas en el Ministerio y en la casa de Ábalos en El Viso. Esto era constante porque empieza una ruleta, empiezan a caer licitaciones", ha afirmado.

"Los 10.000 euros es un fijo que yo quedo con Koldo para que ellos estén tranquilos en sus gastos mensuales fijos, y lo otro era dinero para ellos, que yo no entro en qué hacían o qué no hacían, pero ellos siempre me han dicho que parte de ese dinero iba para la financiación del Partido Socialista", ha declarado.

Aldama ha señalado que empezó en 2019 y "siguió cumpliendo" hasta finales de 2022. Según su relato, se dirigía al Ministerio con "una mochila" y accedía por el ascensor del ministro: "Solamente llevaba la mochila cuando llevaba dinero en cantidades importantes", tanto a Transportes como a la casa oficial del exministro en El Viso.

"Si llevaba entre 50-60.000 euros, lo llevaba en un sobre, porque en billetes de 50 es un taco y lo llevaba en dos o tres sobres. Si llevaba cantidades más altas, como he llegado a llevar alguna vez hasta 250.000 euros, lo llevaba en la mochila", ha concluido.