Mañana lunes la presidenta de la Junta firmará el decreto que disuelve el Parlamento andaluz  y convocará las elecciones para el día 22 de marzo. Antes se celebrará un Consejo de Gobierno como es obligatorio. Esta decisión ya se la ha comunicado a su socio de gobierno, IU, a última hora de hoy. Díaz se comprometió con el líder de IU, Antonio Maíllo, a que cuando tomase la decisión definitiva, él sería el primero en saberlo y así ha sido. Díaz ha llamado al teléfono móvil de Maíllo a las 21.20 y se lo ha comunicado personalmente. Se trata de una apuesta política arriesgada al mismo tiempo que importante y constituye un órdago en el que se juega el todo por el todo.

Claves
Varias claves explicarían por qué teniendo mayoría parlamentaria con IU y en todo caso con la tranquilidad de tener los presupuestos de 2.015 recién aprobados, no se va a aguantar hasta marzo de 2016 que finalizaría el mandato.

Los orígenes en la Corrala Utopía
En primer lugar las relaciones con su socio de IU se han deteriorando progresivamente desde el enfrentamiento y la crisis generada por la "Corrala Utopía". Una crisis que duró 48 horas pero que dejó heridas que no solo no se han cerrado sino que han ido abriéndose día a día. En el PSOE además comenzaron a hartarse de los mensajes de alejamiento de sus socios de Gobierno y de las críticas al pacto de gobierno por parte de dirigentes nacionales de Izquierda Unida.

Radicalización de IU
La llegada de Antonio Maíllo a la dirección de IU Andalucía ha supuesto un enconamiento de las relaciones. Ni Susana Díaz ni el coordinador general se caen bien. Díaz lo ve como representante del ala más radical de la coalición. Tampoco a ello ha contribuido las declaraciones de Maíllo en relación al PSOE. La decisión de que en junio los militantes de Izquierda Unida en Andalucía aprobarían en asamblea si el pacto de gobierno se mantenía o no, ha sido la gota que ha hecho que el vaso de la paciencia de Díaz rebosase.

Viaje al Sáhara
A esta decisión se unía la del vicepresidente Diego Valderas de viajar oficialmente a los campos de refugiados saharauis. Eso parecía que era un tema cerrado en meses anteriores, de ahí la sorpresa y el malestar causado en las filas socialistas.

Julio Anguita echa gasolina
Este fuego era avivado con gestos de gran importancia en el enfrentamiento como el manifiesto lanzado por algunos miembros de IU y liderado por Julio Anguita. Este manifiesto exigía de la coalición la ruptura del pacto en Andalucía par ganar credibilidad.



Y Garzón aviva el fuego
Tampoco pasaban desapercibidas determinadas declaraciones de quien va a ser el candidato de IU a La Moncloa, el diputado malagueño Alberto Garzón. No se sabe si con cierta maldad o porque ciertamente es así, al joven economista le atribuyen buena parte de culpa de la ruptura. En concreto se recuerda lo mal que sentó en Presidencia que Garzón tildase de "indigna" a Susana Díaz y de que se hallase "incómoda" en un gobierno de izquierdas. Desde luego esas palabras no favorecieron en nada la reconciliación.

Legitimar a Díaz en las urnas
Hay otros elementos que justificarían este desenlace. A Susana Díaz se la ha llamado "ilegítima", "okupa" de San Telmo" y otras lindezas por el hecho de heredar el cargo de José Antonio Griñán sin haber pasado por las urnas. Esta situación le brinda la ocasión de hacerlo pero además por adelantado y callar para siempre ese argumento de la "ilegitimidad" que, no por incorrecto no ha dejado de molestarle.

En clave nacional: parar a Podemos 
La clave nacional no puede faltar en este decálogo de motivaciones. Susana Díaz, jaleada por muchos como una dirigente que supera el ámbito regional, quiere además convertirse en el priemr lider político que le plante cara directa y lectoral a Podemos. Está convencida que puede demostrar, en su tierra y en unas elecciones,que no solo son batibles sino que puede lograr "humillar el hocico" a ese toro que viene embistiendo con gran fuerza al infringirles una fuerte y clara derrota. Al mismo tiempo demostraría que el PSOE puede seguir siendo la referencia de la izquierda y alternativa real de poder.  se trata de una operación de altura y de consecuencias nacionales como es la de parar la ascensión de la formación de Pablo Iglesias. El efecto contagio a otras zonas y el "subidón" moral para los socialistas cara a municipales, regionales y generales futura no tendría precio. La herida en el corazón de Podemos tampoco.

Encuestas y sondeos favorables
Pero sería de suicidas convocar unas elecciones anticipadas si no existen informaciones que avalen unos buenos resultados para el convocante. Desde hace tiempo en la sede regional del PSOE-A así como en la del PP andaluz se manejan encuestas. Unas se conocen, otras se atisban. La media coincidiría con la publicada ayer por La Sexta y la anterior del grupo Joly. Se espera con ansiedad la que está realizando la Universidad de Granada a través de Capdea y que se conocerá el día de Andalucía, el 28 de febrero. Todas coinciden en lo mismo. El PSOE ganaría recuperando de paso el primer puesto; los populares caen y lo hacen duramente; IU baja pero resiste y Podemos entraría pero ni de lejos en sintonía con lo que los sondeos nacionales le auguran. Un grupo de 10 ó 12 diputados es lo que podrían conseguir.

Podemos Andalucía sin estructura
La elecciones en marzo cogen al Podemos sin infraestructura, dirigentes ni organización. Elegir líder o lideresa regional, desarrollar primarias para elegir candidato a la Presidencia de la Junta y elaborar las listas en ocho provincias, un tres en uno imposible de realizar correctamente en tan solo dos meses, mucho más para una organización nueva y sin estructura. Todo un hándicap que puede pasar factura.

El PP con el paso cambiado y sin líder consolidado
Los populares que con la "boca chica" llevan demandando elecciones anticipadas desde que comenzó la legislatura, se encuentran ahora con la dura realidad de que sí, de que va a haber elecciones anticipadas pero con un Moreno Bonilla al que solo le conoce el 60 % de la población, que no inspira confianza por no decir que provoca un fuerte rechazo y que no ha cogido aun el mando real de la organización andaluza.

"Echarlos del piso"
José Antonio Castro, portavoz parlamentario de IU, ha descrito la situación con este símil: "Si alguien me echa de un piso que compartimos, de malas maneras y sin una justificación objetiva, ¿me va a pedir al día siguiente que alquilemos otro piso juntos?". La respuesta no echa pública del PSOE es que si un "un compañero de piso no para de ofenderme a diario y cada vez más gravemente "o se va él o me voy yo, y si puedo echarlo pues lo hago". Pero en el fondo creen que a IU le "hacen un favor". Las encuestas, según los socialistas, reflejan como mes a mes Podemos araña votos a la coalición de izquierdas hasta el punto que de aquí a marzo de 2016 IU sería fagocitada. A fecha de hoy podría salvar los muebles, tener representación -aunque menor- e incluso ser fuerza con capacidad de decisión. En todo caso los socialistas dicen que van a por todas" en una jugada tan importante en el futuro del tablero político andaluz y nacional como arriesgada.

* Juan Luis Valenzuela, periodista, historiador y Coordinador de ElPlural.com en Andalucía