El acrónimo R.Gmz apareció en 2006 en los archivos intervenidos en Maras Asesores, la oficina considerada el cuartel general del exasesor de urbanismo, en la que supuestamente se llevaban las cuentas de las comisiones ilegales que cobraba a los promotores y de los sobres que entregaba a los concejales. Hasta ahora ni el promotor cordobés ni Roca habían admitido que esa anotación identificara al empresario cordobés, según publica El Día de Córdoba.

Todo negro y sin factura
La carta de naturaleza que el exasesor de Urbanismo de Marbella proporciona a la principal prueba de la Fiscalía Anticorrupción no significa que admita haber cobrado sobornos de Rafael Gómez. Muy al contrario. Ayer dio todo tipo de explicaciones sobre determinadas tareas de corretaje que había realizado para el constructor y por las que había cobrado esos 300.000 euros. Eso sí, todo negro y sin factura.

Comisiones
Juan Antonio Roca precisó que era socio en Marbella Airways de Francisco Pozuelo, conocido como 'Pacurri', un intermediario cordobés que compraba y vendía suelos en Marbella entre otros para Arenal 2000 y que él le puso al tanto de un terreno en Haza del Marqués. Esta finca fue comprada por la promotora de Rafael Gómez, y él recibió en noviembre de 2004 su comisión por su trabajo como corredor: 300.000 euros que el cordobés nunca tocó, porque se los entregó Francisco Pozuelo.

Otro caso que no es el fundador de Unión Cordobesa
En los archivos de Maras hay una segunda anotación que la Fiscalía Anticorrupción también considera que alude a Rafael Gómez. En este caso el acrónimo utilizado es S.K.M. en un apunte y S.K.N. en otro, en los que se da cuenta de la entrada y salida de 300.500 euros. El procesado, sin embargo, negó ayer durante la quinta sesión consecutiva de interrogatorio del fiscal a la que se somete, que en este caso no se refiere al fundador de la Unión Cordobesa, sino a una inmobiliaria de Benalmádena con la que también intermedió en la venta de unos terrenos en Mijas, labor por la que cobró honorarios, aunque no quedara rastro en facturas.

Motivos que le llevaron a cobrar
El exasesor de Urbanismo de Marbella mantiene, por tanto, la estrategia que inauguró el 7 de noviembre cuando dio por buenos los archivos de Maras y comenzó dar nuevas explicaciones sobre los motivos que le llevaron a cobrar entre 2001 y 2006 más de 33 millones de euros a los promotores. Los argumentos principales son que él tenía negocios con los empresarios, que realizaba informes para ellos que le pagaban a precio de oro y que también ejercía de corredor ocasional. Por más que insista el fiscal , jamás ha afirmado que esos negocios con los promotores tengan ningún tipo de contrapartida en convenios o licencias de obra.

Rechazo de Roca
Por eso Roca rechazó ayer cualquier relación entre los 300.000 euros cobrados en noviembre de 2004 y la licencia y el convenio que logró Rafael Gómez en junio de 2004 para acondicionar unos semisótanos como locales comerciales y abrirles un acceso directo al paseo marítimo de Marbella.

Una obra sin licencia
Para sacudirse de encima cualquier sospecha, el acusado recordó que cuando la empresa propiedad de Rafael Gómez pidió la licencia, el Ayuntamiento la denegó y cuando realizó las obras, en noviembre del año 2004, la Corporación marbellí abrió un expediente de disciplina urbanística (que nunca llegó a concluirse).

Supuesto soborno
Anticorrupción sostiene, por el contrario, que el promotor perseguía con el supuesto soborno asegurarse la inactividad del Ayuntamiento, de modo que por esa vía logró instalar sus oficinas de Arenal 2000 en Marbella en un edificio con acceso directo al paseo marítimo.