La marca 'Mezquita de Córdoba' registrada en la oficina de patentes en su nomenclator número 32 pertenece a Mahou, propietaria de Cervezas Alhambra y distribuidora de una cerveza llamada Mezquita. Así lo han decidido los jueces de la sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) a donde Mahou había recurrido después de que el Cabildo Catedralicio de Córdoba registrara la marca. En el año 2002 la empresa granadina, antes de ser absorbida por la multinacional, registró la marca Mezquita de Córdoba. Y lo hizo para proteger la comercialización de una de sus grandes productos, la popular Cerveza Mezquita. En 2012, el Cabildo Catedralicio registró ante la Oficina Estatal de Patentes la marca Mezquita de Córdoba y lo hizo, además de otras, en la categoría de cervezas y bebidas alcohólicas (en la clase 32). Ahora, y según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico, se estima el recurso de Mahou, se le concede el uso de la marca 'Mezquita de Córdoba' en la categoría 32 y además condena al Cabildo a pagar 1.500 euros en costas procesales. La sentencia no es firme, y el Cabildo puede recurrirla ante el Tribunal Supremo, según consta en el fallo de la sentencia del TSJM. En la sentencia, los jueces entran de lleno también en la polémica sobre el nombre de la Mezquita de Córdoba. Así, escriben que "analizando pues en concreto las denominaciones en pugna, 'Mezquita' frente a 'Mezquita de Córdoba', entiende la Sala que se trata en efecto de marcas incompatibles toda vez que en la marca impugnada se contiene completamente la marca prioritaria, la cual al tener un carácter muy genérico, debe primar sobre una mezquita en concreto cual es la de Córdoba, famosa en el mundo entero, pero que no deja de ser una mezquita". En 2012, poco después de que el Cabildo registrase la marca se abrió un periodo de información pública. Las alarmas saltaron en la sede de Mahou, al ser informados de este registro. Mahou impugnó el registro del Cabildo ante la Oficina de Patentes (el Cabildo solicitó el registro en febrero y fue impugnado en junio). Los jueces consideran que si convive el registro de las marcas Mezquita tanto para el Cabildo como para Mahou los consumidores pueden llegar a confundirse, y por tanto le da la razón a la multinacional cervecera.