Andalucía no sale del bucle de borrascas en el que se encuentra inmersa. Así, ha vivido en apenas 48 horas uno de los episodios meteorológicos más graves de los últimos años. La borrasca Leonardo, con sus impresionantes lluvias, vientos intensos y efectos en cadena, ha puesto contra las cuerdas a la comunidad entera. También a servicios de emergencias y familias en Sevilla, Cádiz, Málaga y, en general, en toda Andalucía.
La comunidad autónoma supera las 3.500 personas desalojadas y 14 ríos se encuentran en riesgo extremo. El total de incidencias contabilizadas en Andalucía desde que comenzó esta última borrasca asciende a 1.813, y a 6.212 si se tiene en cuenta la última de enero. Antonio Sanz, consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía, ha descrito la situación como “enormemente compleja” durante una rueda de prensa en la que el Ejecutivo autonómico elevó al nivel 2 la situación operativa del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones.
Las consecuencias dibujan un paisaje de alerta que se alargará durante más días.
Cádiz: Grazalema y el Campo de Gibraltar, epicentros de una lluvia histórica
Cádiz resume el impacto más brutal de Leonardo en toda Andalucía. En Grazalema, pleno corazón de la Sierra, se han registrado acumulaciones de lluvia que superan con creces lo que se esperaba para este temporal, recogiendo en 16 horas la misma cantidad de lluvia por metro cuadrado que Madrid en un año. De hecho, en los últimos diez días se han acumulado cerca de 1.300 litros por metro cuadrado en la localidad gaditana, cantidad que ha comparado la AEMET con “más de lo que llueve en un año en A Coruña”.
Las precipitaciones han sido tan intensas que han dejado el pueblo prácticamente incomunicado. Así, bomberos, la UME y otros cuerpos de seguridad del Estado se han sumado al despliegue en la localidad. Grazalema, situado a 900 metros de altura, ha sido testigo de calles desbordadas y desprendimientos de tierras y roca. El agua ha rebosado por todos los lugares debido, igualmente, a un suelo incapaz de seguir absorbiendo más. Por el momento, se ha obligado al desalojo de 60 vecinas y vecinos de las zonas más bajas del pueblo, sin descartar que se produzcan más desalojos a lo largo de la noche, según el Ayuntamiento local.
La orografía de la zona hace que las consecuencias de estas lluvias no solo se dejen ver en la sierra, sino que también en otras zonas que beben del agua caída en la montaña, como pueden ser aquellas bañadas por el río Guadalete. La alcaldesa de Jerez de la Frontera (Cádiz), María José García-Pelayo, ha informado de que en estos momentos se han realojado a 222 personas después de que se hayan evacuado a 900 vecinas y vecinos de núcleos rurales cercanos al río Guadalete por la crecida de su caudal.
Por otro lado, el alcalde de Barbate (Cádiz), Miguel Molina, ha ordenado el desalojo preventivo de las personas que viven cerca de la Ribera de la Oliva y la zona del río debido al riesgo de inundación inminente. La alerta roja se ha mantenido día y noche y la respuesta de servicios de emergencia, Guardia Civil y UME ha sido constante en la provincia.
Sevilla: Vega del Guadalquivir en tensión y dificultad en la movilidad
En la provincia de Sevilla, la Vega del Guadalquivir está siendo un foco de preocupación constante. Las lluvias persistentes han elevado los niveles de varios cauces, incluyendo el propio Guadalquivir y sus afluentes, tanto que las infraestructuras hídricas trabajan a rebosar bajo una presión sin precedentes. En Lora del Río la situación es de tensa espera ante una crecida del río que, según informan desde el Ayuntamiento, el máximo de la crecida no se espera hasta dentro de 24 horas, por lo que el riesgo podría incrementarse notablemente en las próximas horas. El alcalde de la localidad ha advertido que “lo peor están aún por llegar, especialmente durante la jornada del jueves y en la madrugada del viernes”.
El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha informado que desde la madrugada de este miércoles se han registrado importantes incidencias en carreteras, cauces y servicios básicos. Ante la previsión de que la situación se complique, el Gobierno ha reforzado la capacidad de reacción de la Policía Nacional y ha ordenado el preposicionamiento de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en distintos puntos estratégicos de la provincia, listos para intervenir de inmediato si los muros de contención o los cauces se vieran desbordados.
Los efectos en movilidad han sido drásticos: Renfe ha suspendido todos los servicios ferroviarios de Cercanías en Sevilla como medida preventiva. Del mismo modo, los trenes de media distancia y alta velocidad han visto cancelaciones o interrupciones en varios tramos clave por inundaciones y daños en las vías.
Málaga: ríos crecidos y evacuaciones preventivas
En la provincia de Málaga, Leonardo también ha dejado su huella. Las precipitaciones han alcanzado cifras extremas en zonas de sierra, especialmente en la Serranía de Ronda, disparando los avisos meteorológicos a niveles de riesgo extraordinario. El Ayuntamiento del municipio malagueño ha hecho hincapié en la tarde del miércoles que “no podemos bajar la guardia, afrontamos la que sería la recta final del aviso rojo por fuertes lluvias y amarillo por el viento”. Igualmente, unas 300 personas permanecen aisladas en zonas rurales de Ronda debido al temporal.
El desbordamiento del río Guadiaro a su paso por Casares ha obligado a cerrar la carretera A-20102, en el tramo comprendido entre El Secadero y el Puente de Hierro, una vía clave de conexión con la autovía A-7. Como consecuencia, unos 1.500 vecinos de El Secadero han vuelto a quedar aislados. Se trata de la tercera vez en lo que va de año que esta carretera se ve afectada por las inclemencias meteorológicas.
Del mismo modo, el alcalde de Teba, Cristóbal Corral, ha detallado que el río Guadalteba ha llegado a triplicar su capacidad habitual, desbordándose a lo largo de todo su recorrido y provocando daños en explotaciones agrícolas y ganaderas situadas en la ribera. El aumento del caudal ha tenido también consecuencias directas en la pedanía de Huertas de la Cueva, donde la inundación ha obligado a desalojar a una familia después de que el agua comenzara a entrar en su vivienda.
Otras provincias: impacto desigual, pero extendido
Aunque con menor intensidad, Jaén, Granada y Córdoba también se han visto afectadas por el temporal con evacuaciones puntuales, cortes de carreteras y la activación de protocolos de alerta. En Almería, las incidencias han sido más moderadas y no se han registrado daños graves, gracias en parte a la disparidad geográfica y a que las fuertes lluvias concentradas en el oeste de Andalucía apenas alcanzaron allí su apogeo.
Lectura social y política del desastre
La borrasca Leonardo no solo está destacando por su récord en lluvias e inundaciones, sino que ha revelado las vulnerabilidades estructurales de Andalucía. Desde la gestión del agua en cuencas saturadas hasta la preparación de infraestructuras para canalizar el agua. Así, el temporal ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de políticas climáticas más ambiciosas.
Miles de familias desalojadas, cientos de rutas cerradas y servicios básicos interrumpidos recuerdan que el cambio climático no es algo lejano, sino una emergencia que golpea con fuerza y exige respuestas colectivas, solidarias y urgentes.
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene las alertas activas para los próximos días con lluvias persistentes, rachas de viento y riesgo de inundaciones extendido en varias provincias. El mensaje de las autoridades y de los equipos de emergencias es claro: no bajar la guardia. La tierra aún no ha terminado de soltar el agua que ha absorbido y el temporal todavía puede reclamar nuevos daños si no se toman medidas preventivas a tiempo.