Las fuerzas de oposición del Ayuntamiento de Guillena (Sevilla), IU-CA, PP y Guillena Sí Se Puede, han decidido solicitar una junta de portavoces de carácter extraordinario, para debatir y analizar los incidentes y altercados que marcaron el pleno ordinario celebrado este pasado lunes por el Consistorio. La sesión plenaria estuvo marcada, una vez más, por el conflicto derivado del concejal "tránsfuga" de Guillena Sí se Puede Javier Pisonero, gracias a cuyo voto revalidó la Alcaldía el socialista Lorenzo Medina Moya, toda vez que la asamblea de esta agrupación de electores impulsada por Podemos había acordado que sus concejales participasen de un gobierno alternativo destinado a expulsar al PSOE del poder. Lo cierto es que durante el último pleno, marcado por las protestas de quienes reclaman a Pisonero la entrega de su acta de concejal, el alcalde ordenó el desalojo de los protagonistas de la protesta, un desalojo saldado no sin altercados, para continuar la sesión a puerta cerrada. Los concejales de la oposición, ante este escenario, decidieron abandonar el salón de plenos en solidaridad con el público expulsado y ante la concentración de los protagonistas de la protesta a las puertas del Ayuntamiento, los miembros del Gobierno municipal acabaron saliendo escoltados de la propia Casa Consistorial. Dado el caso, Manuel Martínez, el restante concejal de Guillena Sí Se Puede, ha explicado a Europa Press que las fuerzas de oposición han decidido "solicitar una junta de portavoces" para "analizar lo que ha pasado y la situación política en general". El PP habría entregado ya su solicitud, mientras IU-CA y Guillena Sí Se Puede lo harán en breve. "Damos nosotros este paso político que debería dar el alcalde", dice Manuel Martínez, quien expone que el Gobierno municipal socialista "debe hacer algo para reconducir esta situación", porque "además de una fractura política, hay una fractura social". Francisco José Vázquez, portavoz municipal de IU-CA, ha dicho también a Europa Press que ante "este desalojo indiscriminado" del público y la agudización del conflicto, "la intención" es debatir la situación en la junta de portavoces para "intentar encauzar" la vida política, lamentando las actuaciones del Gobierno municipal socialista. EL "TRÁNSFUGA" DE GUILLENA En Guillena, un municipio gobernado durante más de 30 años por Justo Padilla y después regido por su sucesor, el socialista Lorenzo Medina, las elecciones municipales del 24 de mayo se saldaron con una nueva victoria del PSOE, que no obstante obtuvo ocho concejales, uno menos de la mayoría absoluta. IU-CA, de su lado, obtuvo cuatro, el PP tres y dos la agrupación electoral Guillena Sí Se Puede, promovida por Podemos. Medina, aspirante a la reelección por el PSOE y de nuevo primer edil, había dicho a Europa Press antes de la sesión de investidura que IU-CA, el PP y Guillena Sí Se Puede negociaban un "entendimiento" para arrebatarle el poder, extremo finalmente abortado al votar uno de los dos concejales de Guillena Sí Se Puede a favor de la candidatura del PSOE, por lo que Medina se proclamó alcalde de nuevo en contra del pacto alcanzado entre las citadas fuerzas. El voto de Javier Pisonero en contra del acuerdo de la asamblea de Guillena Sí Se Puede y a favor del PSOE posibilitó que Lorenzo Medina conservase la Alcaldía, si bien ha despertado una cruda controversia en la que no pocas voces acusan al PSOE de "comprar" la voluntad de este concejal, toda vez que los socialistas lo niegan y defienden que Pisonero ha actuado por "decisión personal".