Un estudio de la Universidad de Jaén (UJA) sobre los vestigios de la guerra civil española ha dado pie a un interesante proyecto didáctico dirigido especialmente alumnos y alumnas de Educación Primaria, Secundaria y Universidad. Bajo el título Un patrimonio por descubrir. Vestigios arquitectónicos de la Guerra Civil en la provincia de Jaén, el informe profundiza en el conocimiento, la conservación, la protección y apertura al público de este extenso y variado patrimonio que aún se conserva en un número importante de municipios y sus alrededores (refugios antiaéreos, fortines, trincheras, casamatas...). El autor de la obra, el profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales en la UJA Santiago Jaén Milla, considera que este legado, que se engloba en el marco de la recuperación de la memoria democrática, tiene un futuro importante en el campo de la docencia, tal y como él ha constatado con sus experiencias académicas que desarrolla con su alumnado universitario (visitas didácticas a construcciones bélicas) y que le permite aseverar que "este patrimonio facilita y mejora el conocimiento y el entendimiento del periodo histórico abordado y el objeto de estudio, la Guerra Civil". UN ENORME VALOR FORMATIVO Para el autor del informe, este patrimonio puede jugar un papel relevante en la educación para formar ciudadanos comprometidos con la defensa de los principios y valores democráticos y con la resolución pacífica de conflictos. Según Santiago Jaén, "el legado de la Guerra tiene una enorme capacidad de conmover, así como un gran potencial para generar riqueza y crear conocimiento, para motivar al alumnado y facilitar el aprendizaje de valores, y por tanto tiene un enorme valor formativo".
Casamata en Alcaudete. Casamata en Alcaudete.

  Este compromiso con el pasado, en su opinión, no tiene por qué centrarse solo en las aulas. "Los docentes de las Ciencias Sociales también debemos participar en la educación no formal, asesorando en la musealización didáctica y en los contenidos históricos, y concienciando a nuestros conciudadanos de la necesidad de proteger y conservar este patrimonio". Esta reflexión la acompaña de un llamamiento a las autoridades y organismos -especialmente en el ámbito local- para que apuesten por su identificación, protección y conservación. Este patrimonio "es nuestro, pervive en nuestra tierra como testimonio vivo, incómodo tal vez, del acontecimiento más trascendente del siglo pasado en nuestro país, que aún provoca recelo en nuestra sociedad, pero que precisamente por eso debemos aprovechar su presencia para transformar un espacio bélico en un espacio para la paz y la formación ciudadana". EXPLICAR LA GUERRA DESDE UN REFUGIO En este sentido, se muestra convencido de que la mejor forma de aprender del pasado es conociendo y reflexionando sobre las causas y consecuencias que tuvo el enfrentamiento y, por tanto, rechaza cualquier paso encaminado a "ocultar o tergiversar la historia". Desde su experiencia, comenta que "es muy grande el valor didáctico de una visita a un refugio antiaéreo o la explicación de una pasaje de la guerra en el interior de una trinchera, debido a la capacidad de conmoción y emotividad que tienen estos vestigios". Por ello, propone que historiadores y docentes, "como ciudadanos comprometidos con nuestros principios y valores democráticos, no podemos permitir que se pierda  el legado de la Guerra Civil, que se presenta como el mejor documento histórico para acercarnos al conocimiento del conflicto armado". "Este patrimonio bélico, señala, forma parte de nuestro pasado histórico, de nuestra cultura material, y estamos obligados a conocerlo, conservarlo y protegerlo para legarlo a las generaciones futuras". TURISMO BÉLICO Este compromiso con el pasado, va acompañado también de otro elemento a tener en cuenta, "la transformación de espacios bélicos en espacios para la paz y la no violencia". "Antes que nosotros, añade, numerosos países europeos y de otras latitudes han recuperado las huellas de los conflictos y las han convertido no sólo en espacios para el recuerdo y la memoria, sino también en espacios con un alto potencial turístico". Asimismo, subraya que hay pocas ciudades europeas que no cuenten entre su variada oferta turística y monumental con la posibilidad de visitar refugios antiaéreos, búnkeres, y centros de interpretación y museos que recuerdan el horror y sufrimiento vivido por los habitantes de esas localidades en los dos conflictos mundiales que tuvieron lugar en Europa durante el siglo pasado. Espacios que han sido recuperados y abiertos a la ciudadanía con la intención de no olvidar el pasado y para que sirvan de recuerdo permanente sobre lo que no podemos volver a repetir.  Al hilo de ello, considera que "hay un componente educativo evidente en todos estos espacios del horror humano". UN TEMA TODAVÍA TABÚ EN LAS AULAS Además tiene claro que los vestigios de la Guerra Civil "nos sirven a las generaciones presentes y futuras -entre otras cuestiones- para evidenciar que los conflictos existieron realmente, que no son datos y reflexiones que se encuentran en los libros y en las explicaciones magistrales en el aula". De este modo, considera que historiadores, docente y ciudadanos, comprometidos con nuestro patrimonio y el pasado histórico, están obligados a poner todos los medios a su alcance para evitar "que los restos –las huellas- de la Guerra Civil que aún se conservan en nuestro territorio sigan su proceso de desaparición". Consciente de las actuales dificultades económicas, sostiene que sea la propia administración local la responsable de adoptar las medidas necesarias para evitar la desaparición de este patrimonio, así como su puesta en valor. "Y cómo no, en esta labor de concienciación y respeto hacia este patrimonio minusvalorado -por las connotaciones trágicas y próximas en el tiempo que tiene- los docentes tenemos un papel muy destacado que desempeñar", sentencia Santiago Jaén, tras referirse a la escasa relevancia que tiene este tema en la educación Primaria. En su opinión, la Guerra Civil sigue siendo tabú entre el cuerpo docente, pese a ello cree que es posible y acertado tratar el tema en las aulas con los valores y principios que sustentan nuestra democracia.