Adamuz intenta recuperar su normalidad tras el accidente ferroviario, que este martes también ha vuelto a ser interrumpida por la presencia de más medios internacionales y la visita de los Reyes en la zona cero. En el día en el que el número de fallecidos ha aumentado a 42, el Hogar del Pensionista de la localidad cordobesa vuelve a ser el punto de encuentro de muchas personas mayores, que comparten espacio con algunos de los periodistas que se han desplazado hasta allí para cubrir la trágica noticia.
"Mismamente ellos (los usuarios del Hogar del Pensionista) han estado ahí adentro jugando al dominó y estaban ahí los periodistas y ya está. No se han portado bien. No se han peleado ni nada", nos cuenta Antonio Pérez, responsable de este centro, en esta conversación con ElPlural.com, añadiendo: "Hay que adaptarse a las situaciones como vengan y punto y ya está".
El Hogar del Pensionista es otro de los espacios que simbolizan la solidaridad que Adamuz ha demostrado en las últimas horas. De hecho, Antonio también estuvo ayudando en todo momento a los familiares, ya que el centro se convirtió en el punto de información y asistencia de las personas desaparecidas del accidente: "Esa noche fue larga y muy dura".
"El domingo ese, a las ocho de la mañana abrí como todos los días. Todo el día normal y correcto. Y estaba mi hijo conmigo por la tarde y se fue, no había gente, se fue antes. Sobre las ocho de la tarde le digo, anda, digo, hoy parece que no hay nadie, nos vamos a ir un poco más temprano. Cerrando a las ocho me llamó y me dijo que había habido un accidente. No me lo creí. Me dijo, que pongas las noticias, verás", empieza narrando Antonio, que puso el 24 horas de TVE: "Y ya abajo, en las letras que pasan corriendo, pues ahí sí que ya vi que lo estaban diciendo.".
Solo pasaron unos minutos después, Antonio ya recibió una llamada de los concejales del Ayuntamiento de Adamuz en la que se ofreció a ayudar: "Le dijes que yo estaba aquí. Me pidieron que encendiese el salón de arriba, las luces y la calefacción porque posiblemente ahí irían las familias".
"Cuando estaba abierto, nos mandaban aquí familiares. Pero como estaban todavía trayendo heridos a la caseta municipal, cuando se enteraban, se iban ahí, porque ahí se iban a enterar antes si estaban allí o no y había poca gente. Cuando ya evacuaron de allí a todos los heridos y a todas las personas que estaban ilesas y cerraron la caseta, a las personas que no sabían nada de sus familiares las trajeron aquí", nos cuenta Antonio, que estuvo ayudando con el equipo desplegado de Cruz Roja en una noche muy dura: "Cuando se identificaban allí a las personas, se los comunicaban a los familiares. Pues te imaginas las escenas que vimos aquí".
"Junto a la caseta municipal está la caseta del coro, y allí fue donde iban los familiares de primera. Cuando ya iban a cerrar aquello, sabían que ellos lo iban a mandar aquí arriba por la comida, las cosas que tenían ellos allí que habían aportado vecinos", nos dice Antonio, que también se encargó de atender las necesidades de las familias de las personas desaparecidas: "Hicimos bocadillos, tostadas. O sea, que estuvieron atendidos en todo momento. No les faltó nada. Estaban calentitos, tenían la gente también tras las mantas, su calefacción puesta. Que estuvieran lo mejor posible en esos momentos tan duros".
Antonio no se marchó a su casa hasta alrededor de las 14:00 horas del lunes, después de estar más de 30 horas en el Hogar del Pensionista, muchas de ellas atendiendo a los familiares de las víctimas: "Y a las cinco de la tarde estaba yo trabajando de nuevo".
"Esta noche sí he dormido algo. Después de que recogimos las cosas y limpiamos un poco, llegué a mi casa a las 0:00 horas", nos comenta Antonio. "Me duché, me acoté y esta mañana a las seis otra vez levantado", prosigue, resaltando el carácter solidario del pueblo: "Ha tocado arrimar el hombro, se ha arrimado el hombro y punto. Ya está".
Preguntado cuando cree que Adamuz recobrará la tranquilidad tras este trágico accidente, Antonio no duda al responder que será cuando la línea de Alta Velocidad vuelva a retomar su actividad habitual: "Esa zona la conocemos aquí todo el mundo del pueblo. Todo el pueblo sabe dónde está y todos lo hemos visto. Así que hasta que no se quede como estaba antes del accidente... Mientras se vea allí algo, aunque sea un trozo de una chapa de un vagón, se vas a recordar".