García obvia el "ruido político" de Clavijo, pero lamenta las "dificultades" para implementar el dispositivo
El Ministerio de Sanidad tomó partido de madrugada en la confrontación abierta por el presidente canario, Fernando Clavijo, tras negarse al fondeo del MV Hondius en las costas de Tenerife. Horas después, sin embargo, la titular del ramo ha optado por obviar el “ruido” político generado por el jefe del Ejecutivo insular y centra el tiro en el desarrollo del operativo de evacuación preservación de la salud pública.
Así, García subrayaba que las controversias no son amigas de los “buenos criterios” para dicho cometido. “Cualquier desinformación, cualquier polémica, cualquier alarmismo es contrario a las medidas básicas de salud pública”, insistía la ministra de Sanidad tras confirmarse la correcta evacuación de los pasajeros españoles vía aérea desde el aeropuerto de Tenerife Sur, que ya han puesto rumbo a Madrid para pasar la cuarentena en el Hospital Gómez-Ulla de la capital.
El operativo, coordinado con 23 países y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se topaba a última hora con el “boicot” del presidente de Canarias. Sin embargo, con todo ello y la constante presión del foco mediático y político, se ha desarrollado con “éxito”. “Está todo funcionando bien”, resumía Mónica García, al tiempo que precisaba que las personas salen del buque “con total seguridad” y evitando los contactos con la población local. Así las cosas, entiende que ya habrá tiempo para “hacer las evaluaciones políticas pertinentes”. Aun con todo, reclamaba al Gobierno insular que les “dejen trabajar”, algo que sí ha sucedido con los técnicos de la administración canaria, quienes sí han cooperado de “manera muy estrecha y leal”.
García también resaltaba la importancia del operativo, no sólo en el plano estatal, sino desde el prisma de las autoridades sanitarias internacionales, debido a que la OMS ha depositado su total confianza en el Gobierno de España. “Se están llevando a cabo todos los procedimientos tal y como los hemos ido debatiendo y decidiendo, también con el Gobierno canario, desde el minuto uno”, reflexionaba la ministra de Sanidad, que apelaba al espíritu de ser “fieles” con la información y la “protección de la salud”, rematando su argumentación contra los mensajes alarmistas que “distorsionan” el operativo.