Le ha costado a la Fiscalía ver la luz. No ha sido sino hasta hace dos días cuando el Ministerio Público decidía retirar la acusación por un delito de estafa que atribuía a la exconcejal de Podemos en Puerto Real (Cádiz) Mónica González, que trabajó para las empresas de Eurowork tramitando los permisos de residencia y trabajo de extranjeros latinoamericanos y por el que esa misma Fiscalía solicitaba una pena de cuatro años de cárcel. El fraude total, cometido en 2006, ascendió a 485.677 euros y empezó a ser investigado por la justicia en el año 2007. Muchos imputados del mundo de la política que están pasando un verdadero infierno familiar y profesional pese a estar convencidos de no haber cometido delito alguno habrán mirado esta semana con envidia el feliz desenlace del caso Eurowork: una joven política que había sido crucificada por todos era inocente.  DAR EJEMPLO Nadie o muy pocos, que se sepa, le han pedido perdón a Mónica. En octubre pasado, por ejemplo, la secretaria de Organización del PSOE de Cádiz, Araceli Maese, pedía al alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, el "cese de inmediato" para "dar ejemplo", dado que "será procesada por un escandaloso y lamentable caso de estafa a inmigrantes".

 Algunos se preguntarán si no debiera ahora ‘dar ejemplo’ Maese con algún tipo de disculpa. En realidad, ningún partido suele hacerlo. Nunca. La acusación particular también retiró cargos. Un poco tarde para González, que se vio obligada a dimitir el pasado octubre y se encuentra suspendida cautelarmente de militancia. Y no solo eso: en el juicio, la exedil de Podemos rompía desconsoladamente a llorar cuando rememoraba la difícil situación en la que se encuentran ella y su familia, con riesgo de desahucio y el patrimonio de su madre embargado después de que solicitara un cuantioso préstamo. LOS HECHOS La ex concejal de Hacienda, cuyo partido concurrió a las elecciones bajo la marca 'Sí se Puede', era pasante en un despacho de extranjería y ayudaba a "compañeros inmigrantes y bereberes con sus papeles" cuando le ofrecieron, a comienzos de 2005, trabajar en Eurowork Hispania y ser su administradora única. Allí, tramitaba las solicitudes de los permisos de trabajo y residencia con la subdelegación del Gobierno. Allí se gestó lo que, por ingenuidad y exceso de confianza, a punto estuvo de ser su perdición. Según relataba el fiscal en sus conclusiones provisionales, la estafa consistía en conseguir mano de obra extranjera, ofreciendo puestos de trabajo fraudulentos a ciudadanos de diversas nacionalidades de América Latina, a los que cobraban 464 euros a través de la empresa Eurowork por iniciar los trámites para buscar un contrato de trabajo en España. El caso se vio este martes en la Audiencia Nacional –ya que la empresa tenía sedes en distintas provincias españolas– y para Mónica, súbitamente, todo quedó en nada. Atrás quedaban largos meses y más meses de ver su nombre arrastrado por el fango, con gravísimas acusaciones de haberse lucrado a costa de los inmigrantes a quienes creía estar dedicando sus mejores esfuerzos. EL CULPABLE El fiscal Fernando Burgos modificaba su escrito de conclusiones provisionales al término del juicio contra la ex edil de Podemos y contra otros seis acusados. Tan solo ha mantenido la pena de cuatro años de prisión para Luis Batlle, que ha reconocido ser "culpable" de la estafa. El cabecilla del entramado, Luis Batlle, aceptaba la pena de cuatro años de prisión solicitada por la Fiscalía, al confesarse "culpable" del delito de estafa  y reconocer que "en alguna ocasión" se apropió de parte de  los fondos de la empresa. "Me porté mal, me beneficie de parte de los fondos y pido disculpas", admitió, para añadir que Mónica González cumplía las órdenes  que él le mandaba y “no usó fondos de la empresa en su beneficio. No la veo capaz de tocar un céntimo que no sea suyo, para mí es una persona honesta". UN DAÑO IRREPARABLE El alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, de 'Sí se Puede Puerto Real' (SSPPR), calificaba ayer de "irreparable" el "daño que se le ha hecho" a la exconcejal y prometió estudiar si hay "alguna alternativa" para que pueda trabajar con el equipo de gobierno, teniendo en cuenta que había entregado su acta de concejal y que el Ayuntamiento puertorrealeño no cuenta ni con asesores ni con personal de confianza. En rueda de prensa, Romero manifestaba que "después de tantos años de sufrimiento, ha terminado este calvario". Aunque el alcalde siempre confió en la inocencia de González, la dirección local el partido, tras consultarlo con la dirección nacional, forzó la dimisión de la concejal. UNA LECTURA POLÍTICA Romero ha manifestado que hay que "valorar" que la exconcejala "fue capaz de dar el paso al frente y presentar su dimisión", lo que a su juicio "no es muy común en el resto de formaciones políticas. No obstante, "nunca hemos dejado de contar con ella en el trabajo interno" y ahora, una vez excluida del caso, "se abren nuevas alternativas". Por su parte, Podemos Andalucía ha destacado la "responsabilidad y ejemplaridad que en todo momento ha mostrado" Mónica González. Con la retirada de los cargos por parte de la Fiscalía, "se cierra un capítulo más de la caza de brujas a la que se está sometiendo a Podemos", ha señalado la organización, que ha añadido que "solo deseamos que dejen a Mónica González en paz, ya que difícilmente podrá ser compensada por todo el daño que se le ha hecho".