El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, volvió a esgrimir el nombre de Andalucía para defenderse de los ataques del líder socialista, Pedro Sánchez. Al igual que en semanas anteriores, cuando dijo que Andalucía era la comunidad donde se habían producido los mayores recortes presupuestarios en educación, ayer en el Congreso volvió a la carga, esta vez con el gasto en sanidad.  Rajoy reprochó a la Junta que destine a la sanidad pública un 30 por ciento del presupuesto, frente al 40 por ciento que destinan comunidades como Galicia o Murcia. Lo que no dijo el presidente fue  la fuente estadística de donde sacaba esos datos, que en realidad provienen de un informe elaborado por la central sindical conservadora CSIF, próxima al Partido Popular. De hecho, los datos sobre recortes en educación en Andalucía que el pasado día 11 ofreció Rajoy, y cuya fuente tampoco citó pero que en todo caso no era oficial, no coinciden los incluidos, por ejemplo, en un informe elaborado por UGT. El presidente, tal vez utilizando de nuevos datos de la CSIF, dijo que Andalucía había sido la comunidad que más había recortado en esta materia, pero según UGT lo hizo en 918,2 millones de euros (-12,2%) entre 2008 y 2015, una cifra alejada del liderazgo de los recortes, encabezados por Cataluña (32%), Castilla-La Mancha (26,2) y Asturias (24,7). Por lo demás, en su primera réplica a la intervención de Sánchez en el Debate sobre el Estado de la Nación, Rajoy ha recordado que la sanidad es competencia de las Comunidades Autónomas, que gastan en esta materia "lo que estiman oportuno". "¿Saben cuánto dedica Galicia a gasto sanitaria? El 40 por ciento. ¿Y Murcia?, el 40 por ciento", ha dicho Rajoy, que a continuación ha señalado que en el caso de Andalucía, ese gasto baja al 30 por ciento. "Y luego hablan de recortes, ¡por favor! Una cosa es hablar y otra, dar trigo", le ha reprochado a los socialistas. Rajoy ha afeado a Sánchez haber pintado un "panorama negro" sobre la situación de la sanidad española que, a juicio del presidente del Gobierno, es "muy buena" y "funciona bien". Según ha agregado, en Andalucía se han destruido en el campo de la sanidad 6.100 empleos y en verano se cerraron 3.200 camas hospitalarias. En ese momento del debate, el diputado socialista por Granada Manuel Pezzi se ha levantado de su escaño para ondear una bandera de Andalucía y el presidente del Congreso, Jesús Posada, le ha llamado al orden. "Ni la falta de puestos de trabajo ni los recortes en educación y sanidad en Andalucía se arreglan presentando una bandera de Andalucía en el Congreso. Es demagogia y de la mala", ha sido la reacción de Rajoy a esta interrupción. SÁNCHEZ NO CONOCE A MORENO En su turno de réplica, Sánchez le ha espetado a Rajoy que la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, va a ser la "ganadora" de las próximas elecciones autonómicas de marzo. Y ha señalado que, aunque quisiera, tendría dificultades para hablar del candidato del PP a la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. "No lo conozco, desconozco qué ha hecho y a duras penas conozco su nombre. Ese es el problema", ha dicho Sánchez, que ha señalado que lo mismo le ocurre a la mayoría de andaluces. El primer duelo entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en un Debate sobre el estado de la Nación, ha provocado hasta siete intervenciones del presidente del Congreso, Jesús Posada, incluidas dos llamadas al orden a sendos diputados socialistas andaluces. De hecho, las menciones a Andalucía, junto con las alusiones a la corrupción, han provocado los momentos de mayor enfrentamiento entre las bancadas socialista y 'popular'. La primera vez que Posada ha tomado la palabra ha sido ante el revuelo que ha causado entre los diputados 'populares' la serie de portadas de periódico que hablaban del rescate financiero a España que ha mostrado Sánchez desde la tribuna de oradores. "No sabe inglés", ha gritado un diputado socialista desde su escaño mientras Sánchez blandía la primera del 'Financial Times', comentario que ha llevado a Sánchez a apostillar: "'Rescue' significa rescate, señor Rajoy", lo que ha soliviantado aún más a los miembros del Grupo Popular y ha llevado a Posada a pedir silencio. Pero han sido las alusiones a la corrupción, concretamente al 'caso Bárcenas' las que más han alterado el hemiciclo. Cuando Sánchez se ha preguntado qué pensará el resto de países europeos de un presidente del Gobierno que mantiene en su partido a "gente como Bárcenas", el diputado del PP por Sevilla Ricardo Tarno ha replicado a gritos: "¿Y el PSOE qué?". Mientras gritaba, Tarno señalaba al expresidente de la Junta de Andalucía Manuel Chaves, que la semana pasada fue citado como imputado por el Tribunal Supremo por el caso de los ERE, y que seguía la sesión desde su escaño con semblante serio. La expresión de su rostro no ha cambiado cuando después ha sido el propio Rajoy el que se ha referido a su situación procesal, comentario al que el aludido sólo ha reaccionando tocándose una ceja, mientras algunos de sus compañeros gritaban "Aguanta Luis, sé fuerte", recordando los sms que el presidente del Gobierno envió al extesorero del PP. LA REBELIÓN DE LOS GRANADINOS Y en medio de este guirigay, Posada ha llamado al orden por primera vez a la diputada socialista por Granada Elvira Ramón, que había estado muy 'activa' desde que Rajoy había iniciado su réplica a Sánchez. Minutos después el reprendido ha sido su compañero de partido y de circunscripción Manuel Pezzi, quien cuando Rajoy criticaba la gestión de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha sacado una bandera de su comunidad y ha acabado envolviéndose en ella. En su segundo turno, cuando intentaba responder a las alusiones de Rajoy a su "compañera" andaluza, ha sido el propio Sánchez el que le ha hecho un gesto a Posada para que pidiera moderación a la bancada 'popular'. Y lo ha hecho porque la intensidad del murmullo ha aumentado considerablemente cuando el líder del PSOE ha pronunciado el nombre de la también líder del PSOE andaluz.