El cantaor y guitarrista Manuel Molina, quien fuera uno de los miembros del conocido dúo Lole y Manuel, ha muerto en la madrugada de este martes a los 67 años de edad como consecuencia de un cáncer. Según han informado a Europa Press desde el Ayuntamiento de la localidad sevillana de San Juan de Aznalfarache, donde residía, sus restos mortales serán traslados al Teatro Municipal Romero San Juan. En este marco, se abrirá la capital ardiente a partir del medio día de este martes horas para que familiares, amigos y la ciudadanía en general puedan dar su último adiós al cantaor. Nacido en Ceuta en 1948, aunque residente en el sevillano barrio de Triana desde muy temprana edad, Manuel Molina Jiménez –conocido artísticamente como Manuel Molina– era hijo del guitarrista ‘El encajero’, del que aprendió a tocar la guitarra. Estuvo involucrado en el mundo musical desde muy niño, formando parte a los 12 años, junto a Chiquetete y El Rubio, del trío Los Gitanillos del Tardón. Posteriormente formó el grupo Smash, grupo de rock progresivo de raíz flamenca, que popularizó el conocido ‘El Garrotín’, y luego el dúo Lole y Manuel, que en 1975 sacó al mercado el disco ‘Nuevo día’, un título muy acorde con el devenir social y político que encaraba entonces España. Esta aportación discográfica –a las que se sumaron posteriormente álbumes como ‘Pasaje del agua’ o ‘Al alba con alegría’– abrió sin dudas nuevos públicos al flamenco, tanto por su estética como por su música, abierta a influencias de otras culturas. Posteriormente simultaneó su carrera en solitario con la colaboración con los mejores artistas del flamenco, actuando igualmente con su hija, Alba Molina. El Instituto Andaluz del Flamenco de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través de su directora, María Ángeles Carrasco, ha expresado este martes sus condolencias por el fallecimiento de Manuel Molina. “Su estilo propio, su capacidad de emocionar, su forma de interpretar versos propios o ajenos quedan en el recuerdo de una generación, sabedora de que ha podido disfrutar de un artista único e irrepetible”, ha indicado María Ángeles Carrasco a través de un comunicado. Además, la directora del Instituto Andaluz del Flamenco ha transmitido su pésame a la familia y allegados por la pérdida de este artista “que ha marcado un antes y un después en la historia del flamenco”.