La historia juega hoy a favor de los nacionalismos. Florecen sobre todo en las crisis, los cataclismos y las masacres. Además, la nación española está en horas bajas. En La Moncloa habita un presidente extremadamente débil, a pesar de gozar de una amplia mayoría absoluta en el Parlamento, y la oposición socialista, apaleada por los ciudadanos hace nueve meses, continua en la UVI.

Seguir leyendo en el blog de Pepe Nevado

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora