Versace presenta su campaña Primavera Verano 2026 bajo el título An Embodied Community, una declaración visual que se aleja de la promoción clásica para situar la sexualidad, la actitud y la colectividad como estados vividos, no como gestos estilizados. La casa italiana propone una visión frontal, intensa y deliberadamente incómoda, donde la moda funciona como instinto y el cuerpo se convierte en lenguaje.

La campaña se articula a través de tres miradas fotográficas complementarias. Tania Franco Klein, Frank Lebon y Steven Meisel construyen universos paralelos que no buscan uniformidad, sino una energía común. El resultado es un choque entre alta costura y calle, entre elegancia italiana y provocación cruda, donde lo divino y lo imperfecto conviven sin jerarquías.

El cuerpo ocupa el centro del relato. No hay distancia teatral ni narrativa impuesta: gestos, posturas y proximidad activan las prendas y les otorgan sentido. La ropa no ilustra una idea, la encarna. Esta aproximación refuerza el camino iniciado por la firma en temporadas anteriores, consolidando a Versace como una marca en diálogo directo con la cultura y el deseo contemporáneo.


El casting mezcla figuras consolidadas y talentos emergentes, unidos no por estatus, sino por intensidad. Artistas, bailarines, actores y perfiles de la calle comparten espacio sin protagonismos individuales, construyendo una comunidad encarnada, poderosa y sin concesiones.

Con esta campaña, Versace reafirma su identidad más visceral: moda como fuerza, cuerpo como manifiesto y deseo como motor creativo.