La llegada de Tommy Hilfiger a la parrilla de la Fórmula 1 junto al equipo Cadillac Formula 1 Team es mucho más que un anuncio de patrocinio. Marca un cambio cultural en la forma en que el estilo estadounidense se posiciona en el escenario más prestigioso del automovilismo mundial. De cara al esperado debut de Cadillac en la F1 en 2026, ambas marcas han presentado una colección cápsula colaborativa que replantea la ropa de aficionado desde la óptica de la Americana contemporánea.

Lejos de limitarse al merchandising tradicional, la colección se concibe como un armario lifestyle, pensado tanto para el paddock como para la ciudad y el día a día. Como socio oficial de vestuario del Cadillac Formula 1 Team, Tommy Hilfiger traslada su filosofía de Classic American Cool a un contexto de alto rendimiento, combinando códigos heredados con siluetas actuales.

La cápsula propone una versión depurada de la indumentaria de equipo, con gorras de piloto, polos y camisetas, junto a piezas co-branded de mayor nivel diseñadas para trascender los fines de semana de carrera. Tejidos técnicos con propiedades de absorción de la humedad se unen a cortes limpios y una identidad gráfica segura, mientras una paleta de rojo, blanco y negro se acentúa con detalles inspirados en el cromo, en guiño al legado automovilístico de Cadillac.

Lo clave es que no se trata de un lanzamiento puntual. La colaboración se plantea como un proyecto evolutivo a lo largo de la temporada 2026, con drops de edición limitada vinculados a grandes premios y momentos culturales del calendario de la F1. Ediciones especiales inspiradas en ciudades como Miami, Austin o Las Vegas introducirán gráficos y acentos cromáticos locales, reforzando la idea de que la Fórmula 1 actual es tan cultural como competitiva.


Para Tommy Hilfiger, la alianza continúa décadas de relación con el automovilismo desde los años noventa, cuando la marca ayudó a tender puentes entre moda y Fórmula 1. Para Cadillac, respaldada por General Motors y TWG Motorsports, subraya su ambición de llegar al campeonato con una identidad plenamente formada, más allá de la ingeniería y el rendimiento.

En esencia, la cápsula refleja la evolución del propio deporte. A medida que la F1 atrae a audiencias más jóvenes y conscientes del estilo, lo que visten los fans se ha convertido en parte de cómo participan. Esta colección entiende ese cambio: el fandom ya no es solo lealtad, sino autoexpresión.

Al unir credibilidad en moda y herencia motorsport, Tommy Hilfiger y Cadillac Formula 1® proponen una visión de fanwear relevante, usable y culturalmente consciente, demostrando que hoy, en la Fórmula 1, ganar corazones puede ser tan importante como ganar carreras.