Los calcetines de tubo, ese básico sencillo que muchos reservan para el gimnasio, se han transformado en una declaración de estilo gracias a Rosé de Blackpink. La cantante fue vista en Nueva York luciendo un look que convierte lo cotidiano en tendencia, confirmando una vez más su lugar como referente mundial de la moda.
La artista apostó por unos calcetines blancos arrugados a media pierna, combinados con un calzado inesperado: unas bailarinas negras de piel con pequeño tacón y detalle de lazo. En lugar de seguir la ruta de las zapatillas deportivas o los mocasines que marcan pauta entre los hombres, Rosé eligió un giro más sofisticado que redefine cómo llevar este accesorio clásico en las calles de la ciudad.

Su estilismo se completó con un vestido negro con bordados metálicos de corte irregular, una cazadora denim oversize y el codiciado bolso Margaux 10 de The Row, agotado en todo el mundo y tan difícil de encontrar como un Hermès Birkin. Para rematar, gafas de sol redondeadas y su característica melena rubia recogida en una coleta desenfadada aportaron frescura al conjunto.
El regreso de los calcetines blancos como pieza de moda ya venía gestándose desde el verano pasado, cuando diferentes celebridades comenzaron a combinarlos con tacones, sandalias y sneakers. Rosé ya había explorado la tendencia en su cumpleaños, luciéndolos con tacones brillantes. Sin embargo, esta nueva versión urbana, con bailarinas y un look en capas, marca el camino para los estilismos de entretiempo.
Con un simple gesto, la estrella de Blackpink confirma que lo básico también puede ser lujo. Este otoño, los calcetines blancos se consolidan como el accesorio inesperado que transforma cualquier outfit.