Netflix amplía su apuesta por el formato conversacional con el lanzamiento de ‘The Pete Davidson Show’, un videopodcast semanal protagonizado por Pete Davidson que se estrenará el viernes 30 de enero. Lejos de estudios pulidos y producciones de alto brillo, el cómico opta por un enfoque radicalmente íntimo: el programa se graba principalmente en su garaje, un espacio que él mismo define como el lugar “donde suceden las mejores conversaciones”.
Este nuevo proyecto marca la cuarta colaboración de Pete Davidson con la plataforma, tras sus especiales de comedia ‘Alive from New York’ (2020) y ‘Turbo Fonzarelli’ (2024), consolidando una relación creativa basada en la libertad de tono y la autenticidad. Según el propio Davidson, el salto al podcast era natural: Netflix fue el hogar de uno de sus primeros especiales y ahora se convierte también en el escenario de su formato más personal.

El concepto de ‘The Pete Davidson Show’ se aleja deliberadamente del talk show tradicional. Cada episodio propone charlas abiertas, sin guion y sin límites temáticos, junto a amigos cercanos, creadores y colaboradores habituales, abordando desde experiencias personales hasta cultura pop, salud mental y anécdotas sin pulir. Algunas entregas incluso saldrán del garaje para grabarse en exteriores, manteniendo ese espíritu espontáneo que define al comediante.
Detrás de cámaras, el proyecto reúne a colaboradores clave de su trayectoria. El podcast está producido por Marc Lieberman (Above Average) y Ayala Cohen (SNL), con Sarah Brennan Kolb en la dirección. El equipo refuerza la idea de un formato cuidado en lo creativo, pero deliberadamente crudo en lo visual y narrativo.
Con ‘The Pete Davidson Show’, Netflix no solo suma un nuevo título a su catálogo, sino que explora una vía cada vez más relevante en el consumo de contenido: la conversación honesta como espectáculo. Al combinar la cercanía de un encuentro entre amigos con el alcance global de la plataforma, Davidson ofrece una mirada directa, vulnerable y sin filtros a su mundo. Un proyecto que confirma que, en la era del streaming, la autenticidad también puede ser protagonista.