J.K. Rowling, conocida por sus declaraciones contra los derechos trans, ha pedido boicotear a la cadena británica Marks & Spencer después de que se difundiera la queja de una clienta sobre una empleada trans en la sección de lencería.

Según The Telegraph, la madre afirmó que su hija adolescente se sintió “incómoda” cuando la trabajadora le ofreció ayuda, describiéndola de forma despectiva como “varón biológico” y negándole su identidad de género. La mujer presentó una queja formal y, según el medio, M&S respondió pidiendo disculpas y asegurando que, en el futuro, una “colega mujer” asistiría a su hija si así lo solicitaba.

El incidente ocurrió en marzo, antes de que el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminara que la definición legal de “mujer” en la Ley de Igualdad de 2010 se basa en el sexo biológico, lo que ha generado nuevas restricciones para las personas trans en espacios segregados por sexo. El medio también indicó que la empleada trans no realiza ajustes de sujetadores ni entra a probadores con clientas.

Aun así, Rowling publicó en X (antes Twitter): “Es hora de que las mujeres voten con sus carteras. Si tiendas como M&S continúan incumpliendo el fallo del Tribunal Supremo… un boicot parece apropiado”.

En un comunicado del 4 de agosto, Marks & Spencer defendió su política inclusiva: “Queremos que nuestras tiendas sean lugares inclusivos y acogedores para nuestros colegas y clientes”, recordando que su personal trabaja en todas las secciones y que cualquier cliente puede solicitar ser atendido por la persona con la que se sienta más cómoda.