Recién coronado campeón en Roland Garros, Carlos Alcaraz ha alzado la voz sobre una realidad que también golpea fuera de la pista: el odio en redes sociales. El tenista español admitió que, aunque aprecia el lado positivo de estas plataformas, también le resulta “difícil lidiar” con ciertos comentarios tras una derrota.

“A veces, cuando perdía en primera ronda y leía los mensajes, me afectaban mucho. Es algo que he aprendido con el tiempo: cuando las cosas no van bien, lo mejor es no mirar”, confesó.

Alcaraz se suma así a voces como las de Katie Boulter y Harriet Dart, quienes han denunciado insultos e incluso amenazas tras sus partidos. Para el murciano, las redes son una herramienta útil, pero también “una espada de doble filo”.

Mientras se prepara para Wimbledon en el torneo de Queen’s, Alcaraz aboga por una reflexión global sobre la salud mental y la responsabilidad digital en el deporte de élite.

“Algunos mensajes son realmente pesados. Otros, incluso, dan miedo. Y eso te hace pensar muchas cosas”, concluye.